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Euskadi es el lugar que ha visto nacer a decenas de rostros conocidos. Desde Cristóbal Balenciaga y Elcano hasta Silvia Intxaurrondo, Anne Igartiburu, Karlos Arguiñano, Martín Berasategui e incluso a famosos streamers, como Ibai Llanos, quien nació en Bilbao.

Sin embargo, pocos saben que este pasó buena parte de su infancia en Nabarniz, en la provincia de Bizkaia. Un refugio al que el comunicador siempre regresa, como desveló en su momento.

El vasco, que acumula miles de seguidores, ha querido mostrar una parte de su vida más personal a través de una de las visitas que le hizo a su abuelo en el País Vasco.

El refugio de Llanos

En un vídeo de YouTube, se ve cómo Llanos regresa al baserri o caserío de su familia. Un hogar rural que le traslada al pasado. El streamer recuerda los tiempos que pasaba con su primo jugando en el jardín.

La pequeña aldea de Nabarniz, cerca de Gernika y en lo alto de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, es donde pasó buena parte de su infancia. El creador explicaba su evolución en el vídeo y contó que este actuaba como caserío donde se desarrollaba la actividad económica familiar, cuando su abuelo contaba con cierto ganado y producía.

En la actualidad, su casa de la infancia se mantiene totalmente familiar. Su abuelo continúa con su trabajo en la huerta y en sus pasiones, lejos del bullicio de la ciudad y en pleno monte.

"Hablo con calma. Este lugar pide silencio, venir a hablar aquí en modo 'youtuber' a tocar los cojones molesta", comenta Llanos.

Nabarniz es la localidad más elevada de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, con una altitud media de 360 metros, como detalla la agencia turística de Urdailife en su web. A los pies del monte Iluntzar, este enclave de pocos vecinos es un "ejemplo vivo del mundo rural vasco, donde los caseríos siguen siendo el corazón de la vida cotidiana".

Envuelto en bosques hermosos y autóctonos, pastos, terrenos extensos y un entorno rural privilegiado, Nabarniz hoy mantiene esa esencia que no ha perdido ni con el paso de los tiempos.

Su esencia siempre ha sido lo rural, la tradición agrícola y ganadera, por ello, durante siglos, el caserío ha sido el "motor económico y social del pueblo, funcionando como una unidad autosuficiente donde cada familia producía lo necesario para su subsistencia".

Pese a que la industrialización hizo que muchos jóvenes emigrasen a las grandes urbes, recientemente Nabarniz ha experimentado una revitalización con el rentorno de ciudadanos que optan por la vida tranquila y la sostenibilidad.

Este punto es ideal para los amantes de la naturaleza, puesto que ofrece caminos de senderismo maravillosos con las mejores panorámicas, por lo que se vuelve un "punto de referencia" para los senderistas y excursionistas.

Su proximidad a la ría de Mundaka y sus bosques cuidadosamente mimados, lo vuelven el refugio perfecto disfrutar de los robles y avellanos y de la fauna local.