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San Sebastián es conocida como la ciudad del cine, la del séptimo arte, por lo que acoge a decenas de rostros conocidos, ya sean nacionales e internacionales, a lo largo del año. Suele suceder en el mes de septiembre, momento en el que el Festival de San Sebastián ocupa buena parte de la atención de todos los vascos y cuya 74ª edición tendrá lugar del próximo 18 al 26.

A este es asiduo el director de cine Pedro Almodóvar, quien acudió por primera vez en 1980 con su primer largometraje Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Desde entonces, no ha dejado de pisar la capital guipuzcoana, de la que se ha enamorado.

El refugio de Almodóvar

Envuelta en aires del pasado, en construcciones arquitectónicas de la Belle Èpoque y una naturaleza tan atractiva que ha catapultado a la playa de La Concha a ser el arenal más hermoso de Europa, Donostia se erige como un lugar de ensueño donde la elegancia, lo sencillo del verde salvaje, el patrimonio cultural y religioso y la tranquilidad conviven en armonía.

Todo el que la ha pisado ha conocido la magia, desde locales hasta personajes nacionales e internacionales del mundo del cine, la música, la pintura, la gastronomía o la arquitectura.

No es de extrañar, pues la capital guipuzcoana guarda auténticas maravillas que no dejan a nadie indiferente, como la playa de La Concha, considerada una de las mejores del mundo por sus aguas tranquilas y su arena fina y dorada. Además, su paseo marítimo demuestra que la belleza está en lo simple: en la tranquilidad de dar un paseo con las mejores panorámicas.

Tal y como apunta la web oficial de turismo del Gobierno Vasco, Turismo Euskadi, la elegancia de su bahía, "enmarcada por el monte Igueldo y la isla de Santa Clara, es mundialmente reconocida".

Aunque nadie se puede perder la playa de Zurriola, donde comienza un agradable paseo con el que se puede cruzar la bahía finalizando el trayecto en la playa de Ondarreta, donde espera el popular Peine del Viento, obra de Eduardo Chillida y Peña Gantxegi.

Más allá de su belleza natural, la ciudad se caracteriza por sus edificios de la Belle Époque, como el Teatro Victoria Eugenia, el Balneario de La Perla o el Hotel Maria Cristina. Aunque estos rasgos se hallan también en sus callejuelas, plazas y puentes.

El parque de Cristina Enea es un clásico también. Sus coquetos jardines ingleses de 94.960 m2 no dejan a nadie indiferente, así como sus 1.300 metros cuadrados de edificios o ruinas y 780 metros cuadrados de estanque.

Pero a San Sebastián también lo representa su gastronomía como conocida catedral del pintxo que es y capital mundial de las joyas culinarias. La villa se halla llena de sus famosos pintxos, obras de arte en miniatura que todos encontrarán en las barras de la Parte Vieja, y sus tesoros más preciados: la Gilda, que nació en la capital guipuzcoana, y la tarta de queso de La Viña que ha dado la vuelta al mundo.