El País Vasco tiene unos pueblos que no dejan de impresionar a todo el que lo visita. Uno de los que ha sido destacado como el más bonito es el pueblo pesquero de Hondarribia.
Esta villa medieval está ubicada en la desembocadura del río Bidasoa. Bañada por las aguas del mar Cantábrico, Hondarribia se halla al nordeste del territorio histórico de Gipuzkoa, en la comarca de Bidasoa-Txingudi, a los pies del monte Jaizkibel.
Qué ver en Hondarribia
Hondarribia alberga tesoros históricos que dotan a la localidad de un encanto especial. Si nos adentramos en el casco antiguo amurallado, podremos caminar por sus calles empedradas repletas de casas blasonadas y edificios singulares como el Castillo del Emperador Carlos V, convertido hoy en día en parador.
Muy cerca se sitúa el barrio de La Marina, con sus casas coloridas de pescadores, restaurantes y típicos bares de pintxos con terrazas.
Para sumergirse mejor en el pasado medieval de Hondarribia, hay que pasear por determinadas calles como la calle San Nicolás, la calle Ubilla, la calle Pampinot, la calle de las Tiendas, la calle del Obispo o la plaza de Gipuzkoa, de reciente construcción
Otro de los atractivos es la Puerta de Santa María, la entrada principal a la muralla, donde existe un escudo de armas que informa de que por aquí se accede a la “muy noble, muy leal, muy valerosa y muy siempre fiel Fuenterrabía”.
Además, se pueden explorar otros lugares como el Polvorín, un almacén de pólvora del siglo XVII, y el Baluarte de Leyva, un fuerte del siglo XVI que conserva su traza original. La Plaza de Gipuzkoa es otro lugar destacado, con sus galerías de arte y celebraciones culturales al aire libre.
Gastronomía única
La gastronomía está presente en cada uno de los rincones de Hondarribia. Restaurantes, pintxos, terrazas y raciones, gastrobares.
La ciudad ofrece una diversidad de propuestas para disfrutar de su mejor cocina, de sus productos y, sobre todo, de autenticidad.
Una ciudad de pescadores, pero en la que tiene un peso importante la agricultura, una huerta de pequeñas explotaciones y el txakoli.
Para una experiencia culinaria más sofisticada, dirígete al restaurante Alameda, galardonado con una estrella Michelin, o al Abarka, especializado en pescados y mariscos frescos. Ambos ofrecen una cocina inolvidable que te dejará con ganas de volver.
Ya sea que prefieras una comida informal o una experiencia gastronómica más elegante, Hondarribia tiene algo para todos los paladares.
