El sindicato ErNE, el mayoritario de la Policía autonómica, ha pedido al consejero vasco de Seguridad, Josu Erkoreka, que dimita si no es capaz de modernizar la Ertzaintza y acabar con la "discriminación laboral" de este Cuerpo, al tiempo que le ha recordado que la Policía autonómica está en una situación "caótica" en gestión de personal y medios materiales. Ante los recientes altercados que se han vivido en las capitales vascas, el responsable del sindicato, Roberto Seijo, ya transmitía a 'Crónica Vasca' la "mala planificación" que está cargando en la Ertzaintza, "con mil trabajadores menos", la cobertura que muchos ayuntamientos no llegan a hacer "porque no tienen patrullas de policía local por la noche, ni siquiera los fines de semana".

En mitad de un mes de agosto en el que diferentes localidades vascas han afrontado las fechas de sus tradicionales festividades patronales, el departamento de Interior del Gobierno vasco trataba de reaccionar ante la gravedad de los hechos que cada fin de semana sobrepasan a Ertzaintza y policías locales. Por ello, abría un proceso para crear una bolsa de agentes para prestar servicios de forma temporal en las policías locales.

En este sentido, ErNE ya denunciaba una falta de planificación de las actuaciones que se suma a un déficit de entre 800 y 1000 agentes en primera línea, según indica el secretario general de ErNE, Roberto Seijo, que alude a falta de plantilla para gestionar ciertos operativos. En concreto, la comisaría de Uribe Kosta cuenta, en numerosas ocasiones, con "dos patrullas para cubrir desde Getxo hasta Plentzia".

"No disponemos de furgonetas antidisturbios para hacer frente a un problema de orden público generalizado y las que disponemos tienen más de veinte años, ni dispositivos con un número de ertzainas adecuado para hacer frente a muchos de ellos", ha denunciado, para añadir que "las bolsas de voluntarios es ridícula y no existe prácticamente en muchos centros, por lo que se realiza de forma forzosa en muchos de ellos, ocasionando malestar y vulnerando las jornadas de descanso de los ertzainas".

En un comunicado, ErNE ha alertado también de que las condiciones laborales y salariales son "discriminatorias" con el resto de funcionarios, con "un 40% menos de retribuciones en carrera profesional y complementos de penosidad, penalizándolos por incapacidades temporales, algo que solo sufre la Ertzaintza y ningún otro funcionario". En esta línea, también ha criticado que la Ertzaintza cuenta con un convenio caducado hace 10 años, asume cargas de trabajo de 900 agentes menos en la plantilla y se "desprecian" sus derechos.

Según ha recalcado, el colectivo de la Ertzaintza está "cansado de tanto desprecio". "Si no está dispuesto a modernizar la Ertzaintza y dejar la discriminación laboral que sufrimos, lo mejor que puede hacer es dimitir, ya que en estas condiciones no estamos dispuestos a continuar sin conflictividad laboral, algo de lo que usted será responsable de sus consecuencias".