El Gobierno vasco tiene a 559 de sus funcionarios teletrabajando, tan solo el 0,7%. Esta es un cifra casi insignificante teniendo en cuenta el número total de empleados. Euskadi cuenta con 119.622 empleados públicos, de los cuales más del 65% son del sector público autonómico (78.269). Así lo recoge el último Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, correspondiente a enero 2021, publicado por el Ministerio de Política Territorial y Función Pública. No obstante, la autorización para poder teletrabajar en el Gobierno vasco se ha duplicado respecto a 2020, cuando tan solo lo hicieron 216 personas.

Actualmente Euskadi, con una población por encima de los 2,1 millones de habitantes, cuenta con casi 120.000 empleados públicos. Esto equivale a un ratio de un empleado público por cada 15 habitantes. Unas plantillas que lejos de recortarse han continuado engordando anualmente y cerraban el pasado 2020 con casi un 7% más de trabajadores públicos que hace cuatro ejercicios. En 2016, el País Vasco contaba con cerca de 9.000 empleados menos que en la actualidad en sus distintos niveles administrativos. De los casi 120.000 empleados públicos de Euskadi, 78.269, un 65,4 %, dependían del sector público autonómico, otros 30.977 (25,8 %) de las distintas administraciones locales y el resto, 10.376, del sector público del Estado.

La opción de trabajar en remoto se ha convertido en la tónica habitual de los empleos desde la llegada de la pandemia por el covid-19 en marzo de 2020. Desde ese momento, son más y más los que han optado por esta opción. Sin embargo, dentro de la administración vasca parece que no ha calado mucho y en este 2021 solo hay 559 personas trabajando desde casa, 364 mujeres y 195 hombres. En 2020, tan solo lo hicieron 216.

Tras superar los momentos más duros del confinamiento, el propio Gobierno vasco aconsejó a las empresas mantener al máximo la opción del teletrabajo para reducir la movilidad, el uso del transporte público y las concentraciones de gente. Todo con el objetivo de atajar la segunda ola de infecciones que atravesaba Euskadi. Sin embargo, esta no es algo que pusiera en práctica con sus empleados ya que fueron llamados a incorporarse a los centros de trabajo.

Desde los sindicatos apuntaban a que la administración "no se fiaba de sus funcionarios". En la otra parte de la ecuación, desde el Gobierno vasco admitían que hay "muchas lagunas" para poner en marcha esta modalidad, incluso un "vació legal" ya que Euskadi no tiene una norma legal que ampare esta situación, a diferencia del Estado que la aprobó el pasado mes de septiembre. Apuntaban también ha "limitaciones técnicas" por diversas aplicaciones informáticas que usan los departamentos y añadían que "la Administración tiene características que complican la situación. En una empresa privada quizá no haya problemas para que un empleado se lleve los papeles a casa. En la Administración sacar un expediente y llevárselo a casa.... no es lo mismo". No obstante, aseguran estar trabajando en una norma que regule el teletrabajo de los funcionarios.

La autorización de esta modalidad de trabajo se basa en un decreto aprobado por el Gobierno vasco en el año 2012. Dicha norma delimita qué puestos de trabajo son susceptibles de ser desempeñados fuera del espacio laboral. Son los relacionados con el estudio y análisis de proyectos; elaboración de informes; asesoría; redacción, corrección y tratamiento de documentos; inspección; gestión de sistemas de información y comunicaciones; análisis, diseño y programación de sistemas de información y comunicaciones y traducción. Por el contrario, no se autoriza para puestos que suponen la atención al público o son de dirección, coordinación o supervición. Tampoco para puestos de Secretaría de Alto Cargo.

El teletrabajo no cuaja entre los vascos

En Euskadi, uno de cada cuatro empleados de pymes tiene la posibilidad de teletrabajar, cifra que, si bien sitúa a la comunidad por encima de la media nacional del 22,3%, contrasta con el número de empleados que teletrabajan en el País Vasco actualmente.

En el conjunto de comunidades, el 61% de las pymes afirma que seguirá apostando por un modelo estructurado de teletrabajo, del que dispone un 35% de estas, un 5% porcentual más que hace seis meses según un estudio de Telefónica y el Instituto DYM realizado entre más de medio millón de pymes españolas. Un modelo que deberá ir acorde al acuerdo sobre el modelo a distancia pactado entre Gobierno, patronal y sindicatos que contempla multas de hasta 6.250 euros para aquellas empresas que no formalicen por escrito el acuerdo de trabajo a distancia y que entrará en vigor una vez finalizada la pandemia.

Según datos de Eustat el 12% del personal de las empresas vascas trabajaba en remoto al menos un tercio de su jornada laboral en 2021, porcentaje que, sin embargo, duplica al de un año antes. Es la cuarta autonomía donde menos ha crecido el teletrabajo en el último año, solo por detrás de Aragón (9,9 %), Extremadura (16,3 %) y Comunidad Valenciana (18,2 %).