Manifestacin en repulsa de los delitos de odio contra el colectivo LGTBI. / EP

Manifestacin en repulsa de los delitos de odio contra el colectivo LGTBI. / EP

Sociedad

"La denuncia falsa a quien perjudica es al colectivo LGTBI"

Mikel Hernández, portavoz de Gehitu, señala a Vox y pide que no se le permita emplear este argumento como vía para restar credibilidad al colectivo

9 septiembre, 2021 13:06

"Que el árbol no nos impida ver el bosque". Así respondía la ministra de Igualdad, Irene Montero, tras conocerse que la denuncia de agresión homófoba en Malasaba era falsa y todo había sido consentido. La homofobia sigue siendo un gran problema social y los datos que hay detrás son realmente preocupantes. Los delitos de odio se han elevado hasta los 748 en España en lo que va de año. Julio de 2021 ha sido el mes con más delitos registrados de este tipo, con 138, solo superado en mayo. En los seis primeros meses de 2021 se han cometido 610, un 9,3% más que en 2019. Sin embargo, estas cifras no se corresponden con la realidad y esta es aún más dura y preocupante porque más de 80% de las víctimas de estas agresiones homófobas no denuncia. Que en este caso no haya sido verdad, no desacredita la cruda realidad que está viviendo este colectivo. 

Que en pleno siglo XXI un chico de 24 años sea atacado por un grupo de jóvenes, le persigan cuando ya trataba de huir malherido y que le den una paliza que finalmente acaba con su vida al grito de "maricón", es algo que debería ser totalmente imposible dentro de una sociedad avanzada, plural y tolerante como, en teoría, se considera este país. Pero esto sí está pasando. Y está pasando más y con más crudeza durante estos últimos meses. Gritos, insultos, acoso, agresiones... incluso tan solo por llevar un bolso con los colores de la bandera arco iris. En junio, un chico de 23 años en Basauri, Kevin, recibía una paliza entre gritos de "maricón de mierda" que le dejaba inconsciente. 

Mikel Hernández tiene 24 años, forma parte de Gehitu, la Asociación de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales del País Vasco, y cree que lo ocurrido con la denuncia falsa "perjudica al colectivo, y sobre todo a las personas que han sufrido de verdad agresiones, quitándoles credibilidad". Él reconoce que tiene miedo y se siente vulnerable, y que cada vez que va paseando con su pareja y van de la mano "van con la alerta encendida". Nunca ha vivido ningún episodio homófobo, pero gente de su entorno si y por ello, le parece "una falta de respeto y burla" que hayan denunciado una falsa agresión. "En estos momentos más que nunca deberíamos estar unidos, tanto gente del colectivo, como familiares, y animo a todo el mundo que tenga un mínimo de sentido común y decencia a ayudarnos en la lucha", apunta el joven. 

Además, pone el foco en los partidos de ultra derecha, como Vox, y admite que le preocupa que ahora utilicen este argumento para quitarle importancia a todas las agresiones que se están dando: "Me parece vergonzoso y una falta de respeto el retraso que está habiendo como sociedad. Después de tantos años de lucha es lamentable e irrespetuoso todo lo que está pasando". Y es que poco ha tardado esta formación en emplear esto como munición política. Después de días desvinculándose de la condena y apuntando a los inmigrantes como los culpables, fue saltar la noticia sobre la falsa denuncia y salir a hablar. 

La portavoz de la formación de extrema derecha en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, corría a pedir que se derogue la ley contra la LGTBIfobia de la Comunidad de Madrid, considerándola una "aberración jurídica" ya que "no respeta la presunción de inocencia del acusado". "Después de días de falsas acusaciones sobre la autoría, hoy quizás, algunos entiendan por qué denunciamos que la ley contra la LGTBIfobia de la Comunidad de Madrid", ha lanzado en Twitter. 

"Se están generando espacios de impunidad legitimados"

Los delitos de odio contra el colectivo LGTBI se han incrementado en un 43% en el primer semestre de 2021. ¿Por qué está pasando todo esto ahora? El sociólogo Imanol Zubero considera que está es la gran pregunta. Durante los años 80, se dio un paso adelante muy importante en el reconocimiento de la diversidad y la pluralidad, y cabría pensar que al seguir esas líneas trazadas, deberíamos estar mejor. Sin embargo, Zubero considera que si está habiendo cierto retroceso que parte de la propia sociedad que "se ha despistado un poco en defender los logros, lo hemos dado por hecho y eso no se mantiene solo. No basta con conquistar o legislar, hay que seguir incidiendo". 

Para este sociólogo está habiendo un "retroceso y una brutalización" de la vida política, especialmente con Vox que ha vuelvo a una política "dura, inmisericorde que logra contaminar a una parte de la gente". "Lanzan mensajes diciendo que solo hay una única forma de ser hombre, de ser español... y eso cala en parte de la sociedad. Los emisores de los mensajes así con adultos y también instituciones como la Iglesia y eso llega a una receptores que sí que son los jóvenes que se sienten en un entorno de cierta impunidad", añade Zubero. 

Para el presidente de la Asociación Vasca de Sociología y Ciencia Política, José Oleaga, todas las actuaciones violentas que se están viendo últimamente están relacionadas y tienen que ver con que "se están generando espacios de impunidad legitimados por instituciones que no condenan y esto lleva a actos incívicos ligados a la sensación de intolerancia al diferente". El considera que se están repitiendo comportamientos delictivos e insolidarios que se están legitimando "por acción o por omisión " y esto es muy "peligroso".