Euskadi ha garantizado la ayuda médica a morir a 13 personas desde que el pasado mes de junio entró en vigor la ley que regula la eutanasia y otras 12 están a la espera de poder ejercer este derecho.



La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, y el viceconsejero, José Luis Quintas, han comparecido en el Parlamento a petición propia para informar de la aplicación de esta ley en Euskadi.



Según ha detallado Sagardui, desde que entró en vigor la norma el pasado 25 de junio hasta el 10 de diciembre se han recibido en Euskadi 34 solicitudes para poder cumplir su voluntad de morir, "una por cada cinco días aproximadamente", ha precisado Quintas.



De esas solicitudes, ya se han ejecutado 13 y 8 personas han fallecido antes de que pudieran ejercer este derecho porque estaban en una fase muy terminal. Además se ha denegado la eutanasia a una persona y las 12 solicitudes restantes se encuentran en distintos momentos del procedimiento.



Sagardui también ha indicado que la objeción de conciencia entre los profesionales sanitarios a la eutanasia en Euskadi "no es un problema" ya que a día de hoy en el registro creado para los objetores constan 188 profesionales, de los cuales 156 son médicos, 29 enfermeras y 3 psicólogos clínicos.



"Se trata de una cifra muy baja", ha añadido la consejera, que ha explicado que en el caso de los profesionales de la medicina supone "escasamente" un 1,9 % del personal facultativo de Osakidetza.



Según informa Efe, en cuanto al perfil de las personas que han solicitado la eutanasia en Euskadi ha habido 20 hombres y 14 mujeres, con una media de edad de 65 años: El más anciano tenía 89 años y el más joven 45 años cuando solicitó ejercer este derecho.



Sobre la situación en la que se encontraban los solicitantes, 19 sufrían enfermedades terminales, 15 de ellos cáncer, y 15 una enfermedad crónica e invalidante. Por territorios de residencia, 17 eran guipuzcoanos, 16 vizcaínos y un alavés.



Todas las solicitudes las han hecho de forma consciente las personas afectadas salvo en un caso en el que fue su familia con arreglo a un documento previo de voluntades anticipadas quien llevó a cabo la petición.



En cuanto a las 13 personas que ya han ejercido su derecho a la eutanasia, 8 la llevaron a cabo en su domicilio y 5 en el hospital. Además 7 de ellas tenían una enfermedad crónica e invalidante y 6 estaban en situación terminal. El tiempo medio del proceso completo desde que se solicita hasta que se lleva a cabo ha sido de 41,2 días.



Quintas ha indicado que ningún enfermo ha solicitado la autoadministración, conocido como "suicidio médicamente asistido", y ha añadido que una eutanasia se llevó a cabo con donación de órganos y hay otra igual autorizada y preparada para llevarla a cabo en "corto plazo".



Respecto a la comisión de garantías y evaluación creada en el marco de esta ley, el viceconsejero ha explicado que está formada por 25 miembros, de ellos 19 mujeres, y todos con una amplia formación en bioética. Sobre su perfil profesional 9 son médicos, 8 enfermeras, 3 psicólogas clínicas, 4 juristas y un trabajador social.



Ha indicado que en el registro de objeción de conciencia que también es obligatorio por ley se pueden inscribir los profesionales médicos en cualquier momento y pueden revocar su inscripción también cuando lo deseen.



Ha remarcado que todos los profesionales que están en él son objetores pero eso no significa que todos los que no quieren ejercer la eutanasia en Euskadi estén incluidos en él ya que no están obligados y pueden hacerlo cuando consideren.



Quintas también ha destacado que la objeción de conciencia no está siendo un problema ya que de las 34 solicitudes presentadas solo ha habido 4 en las que los profesionales médicos han objetado.



Ha añadido que alrededor de 5.000 profesionales (la mayoría enfermeras, 3.299) han llevado a cabo el curso de formación de 4 horas online que se diseñó para poner en marcha esta ley y que ahora está preparada una segunda edición "reforzada" con casos prácticos.



Sagardui ha remarcado que la ley es muy "garantista" tanto con los pacientes como con los profesionales médicos y ha indicado que el caso rechazado ha sido porque no se cumplía con los requisitos, algo que, ha subrayado ,valora una comisión con una amplia formación.



Quintas ha concluido que no va a haber una unidad específica de eutanasia en Osakidetza y ha remarcado que los cuidados paliativos y la eutanasia "no son antagónicos, ni se pueden presentar como algo excluyente".