La Biblioteca de la Universidad de Deusto, en Bilbao, ha sido ha sido el lugar donde se han entregado los Cuadernos de Memoria y Reconocimiento, que ha elaborado la Dirección de Derechos Humanos, Víctimas y Diversidad del Departamento de Artolazabal en colaboración con la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT). Al acto, presidido por la consejera, han asistido familiares de una veintena de las 86 víctimas, así como la presidenta de la AVT, María Teresa Araluce, entre otros.

“No sois seres anónimos, conceptos y entelequias a las que ETA quiso borrar de la faz de este país. Sois personas, personas de carne y hueso”. Así se ha referido Artolazabal a las 86 víctimas a quienes ETA asesinó entre 1968 y 1979 y cuyos casos no han sido resueltos. Ante familiares de una veintena de estas víctimas, Artolazabal ha reconocido que “no podemos devolveros la vida, pero sí restituiros la dignidad”.

Antes de comenzar el acto se ha guardado un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas, momentos después de que la consejera recordara que también un 17 de diciembre fueron asesinados Luis Santos Hernández y Argimiro García Estévez, ambos en 1974 y en Arrasate, y Diego Fernández-Montes, en 1978 en Donostia.

Los 86 Cuadernos de Memoria y Reconocimiento recogen en un dossier quiénes fueron, cómo vivieron y cómo murieron las víctimas del terrorismo de ETA entre 1968 y 1979, así como diverso material gráfico proporcionado por familiares con la ayuda de AVT. Asimismo, se incluye un documento firmado por el lehendakari, en el que expresa “solemnemente el reconocimiento institucional del Gobierno vasco” a la familia de la víctima como “una contribución al derecho a la verdad y a la justicia” y subraya la injusticia de cada asesinato. Actualmente, el Gobierno vasco sigue trabajando en otro medio centenar de casos sin resolver.

"Un mapa imaginario que nunca hubiéramos debido de trazar"

Artolazabal ha puesto en valor los cuadernos, porque “son una contribución a vuestro derecho a la verdad en los casos no resueltos o de esclarecimiento incompleto; os merecéis una verdad con mayúsculas, sin adjetivos. Estos Cuadernos quieren contribuir a esa verdad”. Además, ha subrayado tres objetivos de esta acción: “Mantener viva vuestra memoria, acompañaros a las familias y reafirmarnos en nuestro firme compromiso con las víctimas del terrorismo”.

Beatriz Artolazabal ha enumerado una a una las localidades donde fueron asesinadas las víctimas como parte de “un mapa imaginario que nunca hubiéramos debido de trazar”. Arrasate, Azpeitia, Basauri, Bilbao, Elgoibar, Getxo, Lemoa, Lemoiz, Portugalete, Santurtzi. “En estos municipios fueron impune e injustamente asesinados vuestros esposos, padres, hermanos y hermanas, cuñados, amigos…”, ha dicho, al tiempo que ha hablado de la “barbarie y sinrazón” de ETA en los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia.

“Queremos recordaros”, ha proseguido, “como lo que erais: camareros, jueces de Paz, comerciales, guardias civiles, policías nacionales, policías municipales, taxistas, periodistas…”. Este es el sentido de estos Cuadernos de Memoria y Reconocimiento: “Hacer eterna vuestra memoria”.

En el acto ha habido también una charla-coloquio en la que han participado Jose María García, hijo de Argimiro García, asesinado el 17 de diciembre de 1974; Rosa Vadillo Uranga, viuda de Epifanio Benito Vidal Vázquez, asesinado el 25 de octubre de 1978; y Eulalia Rodríguez, viuda de Jesús María Colomo Rodríguez, asesinado el 21 de julio de 1979.