El Defensor del Paciente ha criticado la "inoperancia" del consejo asesor del Plan de Protección Civil (LABI) de Euskadi durante la pandemia ya que al tratarse de un órgano "eminentemente político" y no técnico-sanitario no ha adoptado las medidas necesarias para luchar contra la covid-19.



El Defensor del Paciente hace estas consideraciones muy críticas con este organismo, en el que están representadas todas las instituciones -gobiernos central y vasco, diputaciones y ayuntamientos-, en su informe anual sobre denuncias por negligencias médicas.



Según recoge Efe, en el análisis pormenorizado de cada comunidad autónoma, el Defensor del Paciente constata que la pandemia ha sido "una prueba de estrés sin precedentes para Osakidetza", como ha ocurrido en el resto de regiones, pero se pregunta cómo "teniendo una de las estructuras sanitarias públicas mejor financiadas, sus resultados ante el covid-19 se hallen lejos de lo que cabría esperar".



"Quizás algunas de las respuestas pudieran hallarse en la inoperancia del consejo asesor del LABI, un órgano eminentemente político y no técnico o técnico-sanitario, que ha sido un mero transmisor de decisiones tomadas en instancias superiores y lastradas por el miedo a asumir las consecuencias políticas derivadas de las medidas que necesariamente habían de adoptarse para luchar contra una pandemia", denuncia el Defensor del Paciente en su informe.



Considera que por ello se ha llegado a la situación actual, en la que la nueva ola tiene "muy tensionada la Atención Primaria y las ucis de la red hospitalaria" vasca.



También cuestiona que "en un contexto de finalización de unos 4.000 contratos de personal eventual contratado durante la pandemia para atender a la vacunación, los rastreos, los tests diagnósticos y las demás funciones habituales de la Atención Primaria, Osakidetza ha decidido reducir los horarios de los centros de salud". Señala que ante esta situación los sindicatos sanitarios plantean convocar una huelga en fechas próximas pues consideran insostenible la carga de trabajo.



Al margen de estas consideraciones críticas, el Defensor del paciente detalla que en Euskadi se presentaron 410 denuncias contra el sistema sanitario, de las cuales 30 tuvieron como consecuencia el fallecimiento del paciente. De ellas, 246 se formularon en Bizkaia, 125 en Gipuzkoa y 39 en Álava. Los hospitales más denunciados fueron los de Cruces, Donostia, Galdakao, Basurto y el Hospital Universitario de Álava.



Con respecto a 2020 las denuncias aumentaron en 93 lo que supone una subida de un 22 %, aunque si se hace una media de los casos recibidos en la última década, sin contabilizar el año pasado en el que por el covid la actividad quirúrgica descendió notablemente, se observa que Euskadi suele tener unas 495 denuncias anuales.



En cuanto a la lista de espera quirúrgica, Osakidetza arroja los mejores datos de todo el Servicio Nacional de Salud, con un volumen de 19.327 pacientes que esperan algún tipo de cirugía (la quinta comunidad con menos lista) y una tardanza que ronda los 62 días, la menor de toda España. El servicio de traumatología es el que acumula un mayor retraso, seguido de urología y otorrinolaringología.