Situada en un entorno natural privilegiado, en la costa del golfo de Bizkaia y rodeada de montes, Donostia (en castellano, San Sebastián) es una ciudad ideal para perderse a través de sus callejuelas del centro histórico o por la Bahía de La Concha, así como para degustar sus tradicionales ‘’pintxos’.

La ciudad se encuentra a las orillas del mar cantábrico, por lo que la mejor época para viajar a Donostia, al igual que para toda Euskadi, es de mayo a octubre, cuando el clima es más agradable y la probabilidad de lluvia es menor. Sin embargo, podría decirse que cualquier momento es bueno para hacer una escapada a esta ciudad que rebosa belleza, gastronomía y cultura. Una de las mayores ventajas de San Sebastián es que debido a su pequeño tamaño se puede ver paseando sin ningún problema.

Además, ciudades como Bilbao se encuentran a apenas una hora de distancia, por lo que es muy recomendable acercarse un día para conocer la capital de Bizkaia.

Imagen aérea de Donostia.

Casco antiguo

La Parte Vieja de la ciudad, situada bajo Monte Urgull, es sin ninguna duda el barrio más característico que ver en Donostia. No se puede entender la ciudad sin pasear por las calles que conforman ‘lo viejo’ (así es como se refieren los donostiarras al Casco Antiguo).

Además de los innumerables bares que ofrecen una variada carta de pintxos, txakolis, y otros productos típicos vascos, es obligatorio visitar la Catedral del Buen Pastor, el templo religioso más importante de la ciudad, construido a finales del siglo XIX.

También es de obligada visita la Basílica de Santa María del Coro, de estilo barroco. Cerca de esta iglesia se llega a la Plaza de la Constitución, otro de los rincones imprescindibles de la capital guipuzcoana. Asimismo, la de San Vicente también es digna de visitar, una de las más antiguas.

También destaca el Museo San Telmo, el más importante de Donostia. Situado a los pies del monte Urgull, este museo fue un convento gótico del siglo XVI y muestra a través piezas de etnografía y arte, la evolución a lo largo de la historia de la sociedad vasca

En esta zona también destaca la Plaza Gipuzkoa, presidida por el edificio de la Diputación y con una espectacular zona llena de jardines.

Después de visitar todos estos lugares de gran valor histórico es obligatorio acercarse a la Calle 31 de Agosto o a la Calle Mayor para disfrutar de los mejores bares de pintxos.

Casco Viejo de Donostia

Monte Igueldo

Después de pasear por La Bahía de la Concha, el final del camino llega hasta el funicular que sube al monte Igueldo, visita obligatoria para todos los turistas que quieran conocer bien la ciudad. En este monte de 180 metros de altura los visitantes tienen la opción de disfrutar de las mejores vistas de Donostia.

Coronado por un Torreón, un parque de atracciones retro y un hotel, es uno de los lugares más espectaculares de la ciudad. Cuenta con la vista panorámica más famosa y más retratada de la ciudad.

El Parque de Atracciones y el funicular fueron inaugurados por la regente María Cristina. El Río misterioso, la Casa del Terror y la Montaña Suiza son las atracciones principales en Igueldo.

Atardecer desde el monte Igueldo, en Donostia, un plan hermoso para este San Valentín.

Peine del viento

Esta obra de Eduardo Chillida está situada bajo el Monte Igueldo y al final de la Playa de Ondarreta.  Sin duda es otro de los lugares más emblemáticos de Donostia y más hermosos para hacerse una fotografía. Además, se puede escuchar la fuerza de las olas y del viento gracias a un sistema de tubos y unos orificios que expulsan el agua.

Este un conjunto de tres esculturas de acero de más de 9 toneladas cada una se sitúa allí donde acaba la ciudad y comienza el mar. Podría decirse que las olas abrazan los abruptos acantilados del Igueldo, y está es una visita obligatoria para todo aquel que pase por la ciudad.

Peine del viento de Donostia.

Palacio de Miramar

Otro sitio para disfrutar en la ciudad el Palacio de Miramar, este palacio de estilo inglés es sin duda uno de los edificios más famosos de la ciudad. Construido en 1893 por José Goicoa, por encargo de la Casa Real española, es el lugar donde la monarquía española pasaba sus veranos en el pasado.

Aunque actualmente no se puede acceder al palacio, resulta agradable pasear por sus jardines teniendo a un lado el palacio, y al otro la bahía de la Concha; las vistas son espectaculares desde allí.

Palacio de Miramar en Donostia.

Paseo Nuevo

Este paseo rodea todo el monte Urgull, bordeando el mar Cantábrico. Sin duda se trata de un espectacular paseo donde disfrutar de las vistas y el sonido de las olas del mar cantábrico.

El paseo apenas tiene una hora de duración y conviene comenzar en el puerto, pasando después por la desembocadura del Urumea, hasta llegar al Puente de Zurriola.   

Después de pasar este puente se puede observar el Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal, conocido por ser la principal sede del reconocido Festival de Cine de San Sebastián. A escasos metros se encuentra la Playa de Zurriola, ideal para los amantes del surf.

También es muy recomendable subir al Monte Urgull, que además de sus vistas a la ciudad ofrece la opción de ver el Castillo de la Mota y una escultura del Sagrado Corazón de Jesús de 12 metros.

Paseo nuevo de Donostia.