El cocinero Karlos Arguiñano. Europa Press News via Getty Images
Arguiñano (77 años), chef, sobre los 'favoritismos' en su restaurante: "Al presidente del Gobierno le cobro fijo"
El vasco no trata de manera diferente a quienes acuden al restaurante, ya sea un escritor, un pintor, un rey o un presidente. Todos los comensales son iguales para él.
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Arguiñano es uno de los chefs más queridos del panorama televisivo. Su pasión por la cocina le ha llevado a lo más alto hasta el punto de conocer a personalidades muy importantes, pero algo que caracteriza a los vascos es que nos mantenemos fieles a nuestros principios y uno de ellos es el de la igualdad.
Por este motivo, el vasco no trata de manera diferente a quienes acuden al restaurante, ya sea un escritor, un pintor, un rey o un presidente. Todos los comensales son iguales para él. Lo confirmó en la reciente entrevista que le hicieron las hormigas de Pablo Motos en el programa de El Hormiguero de Antena 3.
Todos iguales
Las hormigas aprovechan para realizar preguntas atrevidas a los invitados en cada programa y Arguiñano no se ha librado. Al ser preguntado que si cobraría al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en el caso de que llegase a su restaurante con unos amigos, el cocinero tuvo clara la respuesta.
Arguiñano se mantuvo fiel a sus principios y valores y dejó varias reflexiones interesantes como hace en cada programa. "Al presidente del Gobierno en mi restaurante le cobro fijo, yo invito a los amigos, los clientes lo que tienen que hacer es pagar. Otra cosa es que tú le invites", ha expresado.
Siempre cercano y empático, el chef no dudó un segundo en añadir que invitaría a quien lo necesita: "¿Sabes a quién le daría de comer? A quien no ha comido. Lo más duro en esta vida es que llegue la hora de la comida y no tengas para comer, que llegue la hora de la cena y no tengas para cenar".
"Mientras no arreglemos eso, el mundo está mandado por malos. Si el mundo estuviera mandado por buena gente... no digo solo España, no me quiero meter con los españoles, es todo el mundo. Hay que ver cómo está el mundo, hay un montón de miseria. No estamos haciendo las cosas bien", ha subrayado.
"¿Nosotros qué tenemos que hacer? Pues no sé, de momento, trabajar y pagar los impuestos. Y yo ya lo estoy haciendo", ha reflexionado.
Fiel a sus valores
Si hay algo por lo que es muy respetado y querido Arguiñano es por posicionarse con los pobres o aquellos que no se pueden permitir mucho en la vida. No se olvida de ellos ni cuando cocina.
"Cuando cocino, pienso en el que tiene que dar de comer a cuatro con 1.200 euros al mes", confesó hace un tiempo a Cadena SER en su artículo Karlos Arguiñano: "Cuando cocino pienso en el que tiene que dar de comer a cuatro con 1.200 euros al mes".
Su pensamiento, enfocado en quien no puede permitirse lujos, es lo que le honra. "Yo, es a lo que estoy. No me preocupa el que tiene cuatro barcos y eso te lo reconoce la gente en la calle", añadía a la cadena.