La Navidad es una época del año marcada por el consumo: compras de juguetes y ropa que parece que no tienen fin, decoración navideña, accesorios, cosmética y comida para las interminables cenas, entre otros. Un consumo que beneficia a los comercios.
Sin embargo, una vez se deja atrás el día de los Reyes Magos (Día de la Epifanía del Señor), el bajo gasto de los consumidores para recuperar su economía vuelve a afectar a los locales, sobre todo a los comercios de toda la vida. Esto es justo lo que le ha ocurrido al bar/restaurante con solera de Bilbao, Café Lago.
Menor beneficio
La encargada, Irantzu, cuenta a CRÓNICA VASCA cómo está siendo llevar el bar después de la Navidad. Recibe un gran beneficio de parte de las familias que se acercan al Café Lago en estas épocas, ya que estas desembolsan en un chocolate con churros una media de "24 euros". Por las mañanas (con los pintxos y otras comidas) se dejan "hasta 50 euros". En cambio, el gasto baja cuando pasa la cabalgata de Reyes.
"Se nota menos gasto con respecto a otros años, ha sido pasar la cabalgata de Reyes y bajar el trabajo y el beneficio un 60% de un día para otro", ha confirmado la encargada.
Irantzu cree que ello se debe al gasto "excesivo en Navidad", por lo que, cuando finaliza, "la gente aprovecha para volver al consumo habitual o menor para recuperar la economía familiar". El menor consumo afecta al resto del año también.
Para Café Lago, los "meses más duros" son, sin duda, los meses de junio y julio. El local se caracteriza por ser un establecimiento de interior, por lo que prácticamente no cuentan con terraza: "En épocas de calor la gente tira a terrazas y lo notamos mucho".
También afecta por la subida de los precios. "Lo que se ha notado mucho es que antiguamente la bebida siempre iba acompañada de algo de picoteo, ya sea una gilda o un bilbainito y ya no", ha asegurado la encargada de Café Lago. "Cuesta mantener el negocio abierto porque al final todo sube y cuando un local de hostelería intenta igualar los precios, a la gente no le hace gracia".
En un contexto en el que el salario casi no incrementa, pero los precios no dejan de aumentar, las familias tratan de ahorrar todo lo que puedan. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de 2024, expone que el poder adquisitivo de las familias se ha reducido drásticamente: entre enero de 2021 y noviembre de 2023, estas perdieron un 10% de su capacidad de compra y ahorro.
Por su parte, los sueldos apenas han aumentado. Sin embargo, tal y como indica el Barómetro de Remuneración Total elaborado por Mercer, se espera que este 2026 el salario medio aumente un 3,5%.
