TikTok es una red social criticada por algunos y muy querida por otros. Uno de los rasgos que caracteriza esta red social es la cercanía. En esta se puede ver de todo: desde vídeos humorísticos y musicales hasta vídeos informativos, de cocina y tutoriales de belleza.
No pueden faltar aquellos perfiles personalizados y enfocados a las profesiones. Perfiles que arrasan entre los usuarios, como repartidores, camioneros, periodistas o vendedores. TikTok Shop los tiene muy en cuenta y es por este motivo, en parte, por el que la comerciante española, Gemma Mambrilla, no deja de recibir pedidos en su tienda de gominolas, Piruletas Sondika, en Bizkaia.
Ventas disparadas
Piruletas Sondika es una de esas tiendas de barrio que ha crecido con los vecinos. Nació en el año 2012 y ahora se encuentra en su mejor momento. La decisión de comenzar a subir vídeos a la red social el pasado verano le catapultó al éxito. TikTok Shop y la comunidad fiel que ha creado tienen la culpa. Ahora, Mambrilla recibe cientos de pedidos 'online'.
Conocida por llevar las riendas de este local durante años, la vendedora ha dejado la gestión de la tienda física a un joven, mientras que esta ha apostado por los encargos 'online'. Así lo confirma Radio Bilbao en su artículo De vender chucherías en Sondika a triunfar en TikTok Shop: la historia de Gemma, la comerciante que ha conquistado las redes.
Lo que destaca de este comercio llevado por una Gemma muy cercana y cuidadosa con sus clientes es que Piruletas Sondika se dedica a la venta de dulces virales que consigue antes que otros, como snacks internacionales (de Polonia, Letonia...), dulces liofilizados, chuches en 4D y pelables...
Desde pedidos de tres euros hasta ventas de más de 50 euros. Mambrilla asegura para la radio que los clientes no tienen problema cuando se trata de productos nuevos, y es que desde el pasado mes de junio, la comerciante ha gestionado más de 3.200 pedidos 'online' enviados a todos los lugares del país. "Me sorprende que me compren chucherías desde Málaga o Valencia, pero ocurre cada día", expresa para Radio Bilbao.
La decisión de dejar atrás su tienda física ha sido la clave. "Yo abrí TikTok para promocionar mi web, pero al final cerré la web y me quedé con la plataforma. Es mucho más sencilla", explica. "No daba para todo. O seguía como estaba o tomaba una decisión". Ahora su canal cuenta con más de 60.000 seguidores y casi dos millones de 'me gustas'.
Se dedica a la preparación de pedidos, a recibir mercancía y a la realización de directos, donde conecta con su comunidad. Paradójicamente, Gemma puede obtener así más cercanía de su público. Pero, sobre todo, TikTok Shop le ha aliviado más. Como ella explica: ha ganado calidad de vida.
La simplificación del proceso de venta le ha ayudado a centrarse en lo más importante del negocio sin dejar de lado el trato igualitario. "Trato igual un pedido de 3 euros que uno de 300. Es lo mismo que hacía en la tienda", apunta.
La clave del éxito de Mambrilla es que ha sabido adaptarse a los tiempos actuales y a su público. Mediante las redes sociales, hoy día muy 'demonizadas' por algunos, una también puede mantener la comunicación directa con el resto a través de interacciones constantes y directos.
TikTok no solo funciona como red social de entretenimiento, sino como un espacio dedicado a la información, el aprendizaje o a la venta. Además, funciona como un lugar de encuentro con la clientela. Gracias a todo ello, Gemma ha podido formar una relación basada en la confianza y autenticidad con sus seguidores.
