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El euskera es uno de los idiomas más hermosos y únicos del mundo. Pese a ser una de las lenguas más antiguas de Europa y se desconozca su origen, hoy se mantiene más vivo que nunca. Solo se habla en zonas muy concretas de la Tierra, pero, sobre todo, en Euskadi.

El euskera lo saben alrededor de 700.000 personas, tal y como lo destacan los datos del 2021 de la VII Encuesta Sociolingüística del Gobierno Vasco, y cada vez son más quienes se suman a conocer y a practicar este curioso idioma, como Luca, el dueño de un bar de Roma (Italia), que no deja de hablar este precioso idioma

Una lengua atractiva

Su amor por Euskadi es notable. Luca se fue a vivir a Bilbao hace 10 años y se enamoró de la capital vizcaína. No hubo vuelta atrás. De la villa vasca se llevó grandes recuerdos hasta el punto de convertir su bar de Italia, San Calisto, en la Catedral del Athletic Club de Bilbao.

"Tengo una relación muy fuerte con el euskera, hace años viví en Bilbao y tengo muchos amigos, así que hemos tratado de coger una pequeña esquina en una taberna de Roma [para homenajear a los equipos]", relata para El Correo en su TikTok. En su local destaca un banderín del Athletic, porque da igual que el equipo vasco juegue contra Roma, Luca siempre será athleticzale de corazón. 

El dueño apunta que una vez acudió una mujer vasca al local: "Desde entonces vinieron muchos vascos a Roma, a esta taberna, y hemos buscado hueco para poner el resto de equipos vascos". El equipo rojiblanco no es uno de los que pasan desapercibidos, en San Calisto, los clientes lo reconocen: "El Athletic aquí es famoso".

Luca lo ama todo de Euskadi, desde sus deportes y clubes hasta su cultura. Tampoco dejó el euskera de lado. Desde que comenzó a aprenderlo, ahora no puede dejar de hablarlo, incluso ofrece tours en este idioma. "Antes de ir a Bilbao aprendí algo aquí. Allí estuve a tope hablando en euskera, entonces hablando y hablando lo conseguí en unos meses". 

En el barrio romano de Trastevere, el bar San Calisto guarda una aura única. Su público se acerca a ser testigo de la cultura vasca y de la mejor gastronomía. Este local con mucha solera rodeado de decoración antigua y cuadros y pósters de equipos, atrae a la clientela por su cercanía y mimo. 

En este local colorido de la década de los 70, que los fans definen como "una auténtica postal viviente" (como recoge la web oficial) se sirve de todo, sobre todo "cosas sencillas y genuinas de forma sencilla y sin abandonar la tradición". Desde cervezas italianas incluidas en una amplia carta de café y granizado de café con crema hasta tragos largos y Peroni de dos dígitos. 

"Encontrarás un colorido trocito de Trastevere del que te enamorarás, seas o no local. Entre la barra y las mesas de la terraza, encontrarás la típica comida de bar romano: gente de clase alta que se mezcla fácilmente con los turistas de paso, largas charlas sobre fútbol, ​​y todo a precios asequibles, a pesar de estar en pleno Trastevere", añade el bar.