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Lleva mucho tiempo detrás de las pantallas poniéndose a prueba a través del programa El Conquistador. Julian Iantzi lleva revolucionando el mundo televisivo gracias a un reality de experiencias extremas que fusiona la superviviencia con el riesgo y la alegría. Un programa emotivo que lleva años atrapando a los espectadores. 

Tras despedirse del reality hace unos años y regresar en la temporada anterior, Iantzi ha vuelto a esta nueva temporada, la número 22, para ofrecer lo mejor de sí mismo como presentador. Deia no ha dudado en hacerle unas preguntas que recoge en su artículo Julian Iantzi: “Siento la responsabilidad de volver a estar a la altura para el público”.

Un histórico presentador

Al ser preguntado por su regreso a la nueva temporada, Iantzi se ha mostrado agradecido a la audiencia que esperaba su vuelta, ya que se haya abrumado con el recibimiento en redes. 

"Mira que antiguamente me daban cera: que si era muy duro, que si era inhumano, que si no tenía corazón..., y ahora se han dado cuenta de cuál era mi trabajo. Aunque sea un poco tarde, pero ya se dieron cuenta", ha expresado para el medio.

"Y el hecho de volver y ver lo que está pasando, pues me hace sentir abrumado. No estoy acostumbrado a tantas muestras de cariño y tal... Y claro, eso tiene de bueno que está guay, pero luego conlleva el nerviosismo, la tensión y la responsabilidad", ha añadido.

Su regreso lo definiría en una palabra: responsabilidad. Una responsabilidad "de tener la capacidad de volver a estar a la altura de lo que la gente espera. Ha asegurado que siempre ha hecho todo lo que ha podido: "Esperemos que no me destripen mucho". 

En cuanto a si se atrevería a participar como concursante, el presentador lo ha tenido claro: "Je..., ¡la duda ofende! ¿Pero tú que te crees? Incluso con 58 años me meto ya en el barro".

"Yo, de hecho, en el Aconcagua (que hicimos tres ediciones) era un miembro más de expedición. El primer año tenía un rol también de presentador, pero era uno más. Hice cumbre, y aquello es casi un 7.000. Aquello es muy jodido, y sufrí. Perdí creo que 14 kilos en 17 días. O sea que cuando hay que sufrir, también sé sufrir". 

Iantzi es deportista "de toda la vida", por lo que no se lo piensa dos veces cuando tiene que competir y asegura que cuando ve al resto hacerlo, les tiene envidia: "Dios, qué a gusto estaría yo ahí".

Como todos los deportistas, Iantzi no para quieto nunca, ni lo piensa hacer cuando se jubile. "Soy un tío inquieto, no me puedo parar. No sé cuando me toca la jubilación, si a los 65 o 66 (soy autónomo, no tengo ni idea, llevo un porrón de años cotizados...) pero estoy convencido de que, cuando me vengan con 'te tienes que jubilar', yo diré '¿sí? ¡Pues yo no paro!'. Dentro de diez años, si hace falta estar aquí, yo seguiré aquí", ha confirmado a Deia.