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Nacida en una familia cuyas dotes culinarias son excelentes, Eva Arguiñano (Beasain, 1960), como su hermano, acabó en el mundo de la cocina. Le entró el gusanillo gracias a él, de hecho, ya que a los 16 años trabajó como ayudante de repostería para el restaurante de su hermano. 

Caracterizada por su carácter amable, el dulce le ha ido acompañando a lo largo de su vida, tanto en la adultez como en su infancia, pese a que esta no fuera especialmente fácil y pese a que la cocina no fuese su punto fuerte.

Arguiñano nació en una familia donde la cocina no fue un 'hobbie' elegido, sino un aprendizaje ligado a la resistencia. Su hermano ya explicó hace un tiempo para el programa de El Hormiguero que él tuvo que aprender a cocinar a los ocho años de edad debido a la enfermedad de su madre, la polio. 

Los comienzos de Eva

Nació en Beasain, pero sus recuerdos están en Zarautz, la hermosa localidad costera guipuzcoana que le vio crecer. Eva se encuentra entre las más pequeñas de los cuatro hermanos (Karlos, María José, ella y Loinaz) y no tardó en aprender todo lo necesario para ayudar a la familia. 

Los primeros contactos de Eva con los alimentos fueron distintos a los de otros reconocidos chefs. A ella no le encantaba vivir detrás de los fogones, de hecho, para ella, la cocina era "el sitio donde se trabajaba mucho", como recoge The Objetive en su artículo La infancia de Eva Arguiñano en Beasáin: «Mis padres eran de poca palabra y mucho ejemplo».

Motivo por el que quiso buscar un camino distinto, porque la repostera tenía una visión "seria y cansada" del mundo gastronómico. Aunque, pronto, la cocina se convirtió en su herramienta vehicular

Recuerda una infancia llena de disciplina, de más acción que habladuría, de "poca palabra y mucho ejemplo". Una infancia en la que, mientras su padre trabajaba, su madre, Pepi, se encargaba de gestionar alimentos y de educar a sus hijos. Su referente fue, precisamente, ella, de quien heredó un carácter sereno y una manera de trabajar pulcra.

Su niñez no estuvo marcada por platos elaborados, sino por una merienda a partir de una onza de chocolate con pan. Una sencillez que marcó la manera de ser y de comprender la cocina de la familia ligada a una época en la que lo exquisito no entendía de elaboraciones complejas

Su trayectoria 

Tras asistir a cursos, comenzó como jefa de repostería y panadería, quien introdujo en la carta variedades diferentes de pan fresco. En 1991 empezó su trayectoria televisiva en diferentes programas, como El menú de cada día y El menú de Karlos Arguiñano, en TVE, así como La cocina de Karlos Arguiñano, en el Canal Trece de Argentina y en Karlos Arguiñano en tu cocina de Telecinco.

No fue hasta el año 2006 cuando comenzó su trayectoria en solitario en La Sexta Hoy cocinas tú y Cocina con sentimiento, en Nova. Programas en los que la repostera enseñaba trucos y técnicas. 

Al final, es la repostería el mundo en el que Eva se ha especializado y por el que ha sentido una gran pasión. De hecho, ha llegado a impartir clases en congresos prestigiosos como la Semana de Alta Cocina de Vitoria. Asimismo, ha estado en demostraciones culinarias en Estados Unidos, Francia, Alemania, Argentina e Italia. 

Ahora, es jefa de repostería en el restaurante Hotel Restaurante Karlos Arguiñano, situado en Zarautz, e imparte clases en la Academia de Cocina Aiala.