El euskera es un idioma tan curioso que ha dado la vuelta al mundo. Muchos son los que lo conocen en todos los continentes, pues el interés por este radica no solo en el misterio, sino en su antigüedad y sonoridad. Estas singularidades han despertado la curiosidad en expertos y en artistas de todo el mundo.
Ejemplo de ello son Madonna, que se enamoró del idioma hace unos años, y el cantante Mika, que tiene una palabra favorita. Artistas que ven el euskera como un símbolo cultural lleno de historia.
La palabra favorita de Mika
El compositor británico, cuando acudió al FesTVal de Vitoria hace un par de años para presentar el programa de La Sexta, El Piano, aseguró a El Correo en un vídeo grabado para TikTok que se encuentra aprendiendo español en la actualidad y que, además, conoce una palabra en euskera que le enamora: "Es automatikoki y es la palabra perfecta porque funciona, es clara y es mejor que 'automáticamente' y, aunque no hables euskera, la entiendes".
Hoy, el euskera se consolida como la lengua viva más antigua de Europa y es hablada por más de 700.000 personas, según la periodista Leire Ventas en el canal de YouTube de BBC News Mundo en el vídeo El enigma del origen (y otras curiosidades) del euskera, la singular lengua de los vascos.
Su origen sigue siendo un misterio hoy día, aunque los expertos creen que se hablaba en las cuevas de Lascaux, Ekain y Altamira hace 15.000 años. Tal y como señala el artículo El euskera, la lengua más antigua de Europa del organismo de la Diputación Foral de Vizcaya, Bizkaia Talent, este se remonta al menos al Neolítico.
Se trata de una de las lenguas más preciosas del mundo, cuya complejidad radica no solo en sus extensas palabras, sino en la gramática, que complica el aprendizaje. Aunque nada es imposible y hay quienes empezaron de cero y ahora se desenvuelven a la perfección.
La lengua cuenta con una gramática difícil y una morfología rica llena de casos gramaticales, declinaciones y conjugaciones verbales que son complejas a la hora de aprender, sobre todo para aquellos que no están familiarizados con el idioma. Además, su fonología única registra ciertos sonidos que pueden resultar difíciles de pronunciar.
Pero, con respecto al inglés o al español, el euskera tiene menos recursos de aprendizaje disponibles, lo que se suma a la dificultad para aprender el idioma. Por otra parte, no es una lengua de gran exposición, ya que es hablada en zonas muy concretas.
