En un mundo donde Estados Unidos sigue glorificado, no todo es lo que parece ni lo que han tratado de vender. La donostiarra Leire Etxebeste ha desvelado para Radio Euskadi algo que no se conoce sobre la vida en el país norteamericano después de una larga estancia.
En un país marcado por la supervivencia debido a los bajos salarios, como es el caso de España, en algunos territorios todavía existe la calidad de vida, como en Euskadi. Una calidad que, para Leire, "no es comparable", según ha asegurado para Radio Euskadi.
Una calidad inigualable
Leire se mudó de Donostia a EE. UU. sin motivos profesionales y una necesidad de marcharse, pero al final se acabó quedando dos años en el país, trabajando para el Banco Mundial ubicado en Washington, porque ello le permitía tener un "currículum destacado a la vuelta y unas experiencias que tal vez el resto de la gente no tiene o una historia que contar".
Sin embargo, no todo fue como se cuenta en las películas, y Etxebeste comprobó en primera persona lo que era vivir en peores condiciones: "La calidad de vida que tenemos en la Comunidad Autónoma Vasca o Navarra es infinitamente mayor a la de Estados Unidos".
"Si miramos solo y exclusivamente el salario, en el caso de Estados Unidos, sí se cobra más", confirma. "De todas maneras, el coste de vida en EE. UU. también es infinitamente mayor".
El país norteamericano cuenta, por otra parte, con unas condiciones laborales que no son las de Euskadi. La joven asevera para la radio, de hecho, que la cultura del trabajo es lo que más le ha afectado: "Aquí [en Euskadi] se respeta mucho al trabajador a través de muchos derechos que allí no se aplican en el día a día".
"Eso, por un lado, y luego también, quitando un poco el foco del día a día y saliendo del tema de trabajo, en Euskadi tenemos muchas cosas que damos por sentadas, como la sanidad pública o las pensiones, que eso en el extranjero no existe", añade.
En Estados Unidos existe un sistema de pensiones y de atención sanitaria, aunque funcionan de manera distinta a Europa. En el caso de la sanidad, esta no está garantizada, ya que los gastos médicos generan deudas, como ocurre con la educación superior, que hace que los jóvenes acumulen deudas.
