Los que la conocen por estar detrás de las pantallas endulzando las meriendas y comidas de los españoles, no saben mucho sobre su vida privada. Pero eso se ha acabado. La repostera Eva Arguiñano (1960, Beasain) acaba de abrirse en canal para hablar sobre su infancia.
Arguiñano, que tiene muy buena relación con su hermano, con quien comparte pasión por las cucharas y las harinas, no ha dudado en hablar sobre cómo era la vida con su familia.
Una infancia humilde
"De niños nunca conocimos el lujo, pero aun así mis hermanos y yo tuvimos la infancia más feliz del mundo", asevera la vasca mencionando, además, cómo fueron sus inicios en la cocina. A diferencia de Karlos, Eva no lo disfrutaba tanto, como explicó a El Heraldo de Aragón en la entrevista "En esta vida siempre hay que recordar de dónde venimos".
"No me gustaba nada cocinar, así que lo mío, al principio,no fue una pasión, fue una obligación", confesó. "A quien siempre le ha gustado cocinar ha sido a Karlos, yo me limitaba a seguir sus indicaciones, porque siempre ha sido mi referente y mi guía personal y profesional".
Sin embargo, es algo a lo que le ha acabado cogiendo cariño a medida que iba trabajando junto con su hermano en televisión. Los primeros contactos de la repostera con el mundo dulce fueron diferentes a los de los grandes chefs ya que ella disfrutaba sin vivir detrás de los fogones.
Para la vasca, la cocina era "el sitio donde se trabajaba mucho", como recoge The Objetive en su artículo La infancia de Eva Arguiñano en Beasáin: «Mis padres eran de poca palabra y mucho ejemplo». Tenía una visión "seria y cansada" del mundillo y por este motivo quiso buscar un camino diferente, hasta que se acabó volviendo su herramienta vehicular.
Eva se inició como jefa de repostería y panadería y no fue hasta 1991 cuando comenzó con su trayectoria televisiva en diferentes programas, como El menú de cada día y El menú de Karlos Arguiñano, en TVE, así como La cocina de Karlos Arguiñano, en el Canal Trece de Argentina y en Karlos Arguiñano en tu cocina de Telecinco.
En el año 2006 empezó en solitario para La Sexta Hoy cocinas tú y Cocina con sentimiento, en Nova, donde enseñaba sus trucos y técnicas y sacaba sus habilidades para conquistar paladares. Poco a poco fue sintiendo pasión por la repostería hasta el punto de impartir clases en prestigiosos congresos como la Semana de Alta Cocina de Vitoria. Asimismo, ha estado en demostraciones culinarias en Estados Unidos, Francia, Alemania, Argentina e Italia.
Ahora trabaja como jefa de repostería en el restaurante Hotel Restaurante Karlos Arguiñano, situado en Zarautz, e imparte clases en la Academia de Cocina Aiala.
