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Como cuna de la cultura, historia y belleza, España guarda lugares impresionantes ideales para visitar en fechas especiales, como Semana Santa. Uno de ellos es Orbaneja del Castillo, un coqueto rincón ubicado a una hora y media de Bilbao, en Castilla y León (en la provincia de Burgos), donde el agua marca al pueblo.

Cada turista que viaja hasta la localidad queda cautivado por su impresionante cascada de 25 metros de longitud nacida en la Cueva del Agua. Un salto de agua que desciente hasta el río Ebro y que la prestigiosa revista Viajar lo describe como uno de los lugares más especiales del norte del país donde las casas "parecen desafiar la gravedad, apoyadas en la roca con una naturalidad que sorprende al viajero".

Un imprescindible en Semana Santa

Declarado Conjunto Histórico Artístico, este atractivo enclave muestra la belleza de sus calles y un entorno hermoso natural. Es una pasada verlo en invierno cuando el agua baja con fuerza, pero en primavera y con buen tiempo obliga a observarlo en todo su esplendor.

Tal y como expone la oficina de Turismo, Terranostrum, es un pueblo que aún guarda uno de los "conjuntos de arquitectura popular con mayor encanto y personalidad del norte de España". Sus casas en la montaña, abiertas a las calles escalonadas, albergan un atractivo inigualable que atrapa a cualquier curioso

Recorrer este rincón del país es viajar al pasado, donde convivieron judíos, cristianos y mozárabes. Orbaneja del Castillo lo eligieron los Caballeros Templarios para construir el Convento y Hospital de San Albín, que se encarga de ofrecer albergue y protección a los peregrinos. 

De todos los puntos de interés, la cascada es la mayor protagonista del pueblo gracias a sus aguas que brotan de la base de la Cueva del Agua, "el cantil rocoso que preside el pueblo, y que lo divide en dos partes: Villa y Puebla, condicionando por completo la vida de sus gentes".

La cueva forma parte del Complejo kárstico de Orbaneja y de esta salen las aguas subterráneas "provenientes de un enorme acuífero situado en el subsuelo del Páramo de Bricia" y que caen 20 metros hacia el río Ebro para originar unas hermosas pozas de aguas cristalinas. Un caudal que movía antes algunas de las piedras de cinco molinos harineros. En la actualidad se mantienen los restos.

Se trata, además, de una localidad que guarda uno de los mejores conservados Conjuntos de Arquitectura Popular de la comunidad. Las Eras de Orbaneja del Castillo alberga unas cuantas Chozas de Piedra y sobre uno de los espigones rocosas se halla una Casa Fuerte que se cree que fue de los marqueses de Aguilar. 

Entre otros edificios a destacar, sobresalen la atención la Casa de los Canes y la Casa de los Pobres. Este último fue un antiguo hospital del siglo XVI con soportal de madera y un "elegante entramado de piedra toba".