Playa de La Concha, en San Sebastián.

Playa de La Concha, en San Sebastián. Matteo Colombo

Sociedad

Ya es oficial: fumar en las playas de San Sebastián y usar altavoces acarreará multas de hasta 750 euros

Las colillas representan hasta el 50% de la macrobasura identificada en los arenales.

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Con la llegada de la ola de calor, las playas vascas se encuentran cada vez más abarrotadas, lo que implica mayor cantidad de residuos o de molestias. Entre ellos, las colillas de los cigarros se han convertido en una de las principales preocupaciones, ya que muchos fumadores las abandonan en los arenales pese al impacto ambiental que provocan.

Motivo por el que San Sebastián ya ha prohibido fumar en las playas de La Concha, la Zurriola, Ondarreta y la Isla de Santa Clara. Quien decida fumar recibirá una sanción económica de mínimo 100 euros.

Multas de mínimo 100 euros

En este sentido, queda prohibido el consumo de tacaco y el uso de dispositivos electrónicos de vapeo en los arenales de la ciudad, y el consumo de estos acarreará multas de entre 100 y 200 euros.

Una medida que se ha tomado para cuidar el medio ambiente y la salud pública y para reducir las molestias que pueden causar los fumadores, pues, tal y como exponen los datos del consistorio y de las instituciones, las colillas representan hasta el 50% de la macrobasura identificada en los arenales.

Se trata de un residuo muy contaminante, ya que se encuentran fabricadas de un material derivado del petróleo y no es biodegradable, pues tarda 15 años en descomponerse.

Pero esta no es la única prohibición. La capital guipuzcoana también ha prohibido el uso de altavoces portátiles en las playas, reproductores de música o cualquier aparato de megafonía que emita sonido y que perjudique al resto, por lo que ahora es obligatorio usar auriculares. Quien incumpla la norma puede enfrentarse a multas de hasta 750 euros según la intencionalidad, reincidencia, las molestias generadas o la actitud de la persona ante las advertencias.

En el caso de que la infracción se repita o se desobedezca a la autoridad y el ruido o el humo afecten a una gran cantidad de personas, la multa podría elevarse hasta los 500 o 750 euros.

Cabe recordar otras normas que llevan vigentes desde hace tiempo en los arenales, como que el acceso de animales queda prohibido, excepto aquellas playas que permitan su paso. Así como realizar acampadas o pasar la noche en la playa y hacer fogatas.

El uso de geles o champú tampoco se permiten en las duchas públicas, ya que estas desaguan sin pasar por las depuradoras y se debe respetar la calidad del agua y el medio ambiente.