El refugio de Oyarzabal.

El refugio de Oyarzabal. Turismo de Aragón

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El refugio de Mikel Oyarzabal en un pueblo de 14.000 habitantes: en el Pirineo aragonés y guarda un tesoro del siglo XI

Se trata del lugar ideal para aquellos que buscan escapar del calor en estas fechas.

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España se encuentra repleto de lugares asombrosos. Refugios no tan conocidos y muy populares envueltos en una belleza natural sorprendente y que se convierten en la segunda residencia de muchos en verano.

Jaca, por ejemplo, es el lugar ideal para aquellos que buscan escapar del calor en estas fechas. Situado en el Pirineo aragonés, es el rincón favorito del delantero de la selección española y de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal.

Jaca, el refugio de Oyarzabal

Su estratégica ubicación en los Pirineos, envuelta en altas montañas y en su importante legado de más 2.000 años de historia, han vuelto esta ciudad en un destino muy demandado. Debido a sus enormes atractivos y bellos valles pineraicos, este hermoso enclave sorprende a todos los que se acercan a visitarla.

Coronada como una de las ciudades más antiguas de España y una de las villas más importantes en el Camino de Santiago (por esta pasa el camino francés, la ruta más antigua y mejor conservada), como destaca el portal de Visit Jaca, cuenta con un extenso patrimonio histórico y artístico derivado de más de 2.000 años de historia, que no dejan indiferente a nadie.

Recorrer el centro histórico es una auténtica maravilla, pues guarda una de las primeras catedrales románicas de la península con un museo de arte medieval en su interior.

Su casco histórico es uno de los más llamativos y "mejor conservados de todo Aragón". Un viaje en el tiempo en el que convergen todas las épocas, como la Edad Media hasta la actualidad.

Ello se ve reflejado en el consistorio, en el Monasterio de las Benefictinas, la Torre del Reloj, las Iglesias de Santiago y del Carmen o la Ermita de Sarsa.

Y también en los edificios modernistas y en sus fortalezas, como el Fuerte de Rapitán, en la cima del monte del mismo nombre y La Ciudadela, construcción pentagonal del siglo XVI a pocos metros de La Catedral. Los dos sobresalen por el carácter defensivo de la ciudad y "su excelente posición estratégica por estar ubicada a pocos kilómetros de la frontera francesa".

Una visita inolvidable que se complementa con su increíble gastronomía y sus calles y rincones, cultura, plazas, parques, sus espacios verdes, su gente y su entorno.

Todo ello convierte a Jaca en una ciudad única y tranquila, capaz de ofrecer comodidad y experiencias únicas en un entorno histórico y lleno de belleza natural. Un lugar que invita a conseguir los mejores momentos junto con los seres queridos.