La Fiscalía del Condado de Broward County de Florida se ha opuesto a la revisión del caso de Pablo Ibar y, en consecuencia, se ha mostrado contraria a la celebración de una vista en la que pueda declarar el testigo que exculparía al preso español de origen guipuzcoano.
Ibar cumple cadena perpetua por tres asesinatos. Según informa la Asociación Pablo Ibar-Juicio Justo, la defensa de Ibar acaba de recibir el documento aportado por la acusación, que consta de más de 900 folios.
El Ministerio Público estadounidense concluye que todos los motivos alegados por la defensa deben desestimarse y reclama que no se lleve a cabo la vista probatoria solicitada por el abogado, ya que, en su opinión ninguna de las supuestas nuevas pruebas es "legalmente admisible".
Añade en este sentido que "probablemente" tampoco ninguna de ellas daría lugar a una absolución y considera que la mayoría de las cuestiones que han sido planteadas ya se tramitaron en el transcurso de la apelación.
El proceso contra el preso español de origen vasco giró el pasado año después de que su abogado, Daniel Tibbitt, presentara ante los tribunales estadounidenses una moción con la declaración jurada de un testigo que aseveraba que la persona que intervino en los tres asesinatos que se perpetraron en Miramar (Florida), no fue Pablo Ibar sino otro individuo del que facilitó su identidad.
Ante esta revelación, que se producía treinta y un años después de que se hubiesen llevado a cabo los delitos, el letrado Daniel Tibbitt pidió la reapertura del proceso y la celebración de una nueva vista oral.
Después de tres incumplimientos de plazos por parte de la Fiscalía para que se pronunciara, esta semana se ha conocido el posicionamiento del Estado, cuyo representante ha pedido al juez que desestime de plano la moción presentada por el abogado de Pablo Ibar.
El fiscal estima que la nueva declaración jurada del testigo es un "rumor inadmisible", y sostiene al respecto que dicha persona no fue testigo ocular y que se limita a relatar lo que, supuestamente, le contó otro individuo meses después de los asesinatos. Por ello, sostiene que la declaración constituye “un doble rumor”.
El Estado cuestiona asimismo la credibilidad de la confesión. Dice que tuvo lugar años después de los asesinatos, que no existe ninguna grabación, que no hay ningún informe policial de 1996 y que tampoco hay testigo alguno que la corrobore.
Ahora, un nuevo recurso de la defensa
Según la Asociación Pablo Ibar, la respuesta de la Fiscalía no es el dictamen que Pablo Ibar y su familia esperaban, aunque tampoco les ha cogido por sorpresa.
La defensa se halla inmersa en el estudio de este último dictamen de la Fiscalía. El letrado de Ibar se verá obligado necesariamente a interponer un recurso en un plazo de treinta días, tras lo cual será el juez quien en última instancia decida sobre la conveniencia de que se celebre o no la audiencia pública y declare el testigo que exime a Ibar de toda responsabilidad en los hechos.
El hermano de Pablo, Michael Ibar, ha asegurado que su hermano "lucha contra personas que han mentido en cuatro juicios, destruido pruebas, comprado testimonios…".
No obstante, Michael confía en que, a pesar de este revés, su hermano se mantenga fuerte y que el juez termine dándole la razón y dé luz verde a la celebración de la audiencia con el testigo.
