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La joven Valeria Arango, natural de Bilbao, sigue ingresada en coma en Australia desde el pasado 14 de julio tras sufrir un accidente de tráfico grave. Su evolución transcurre con lentitud mientras la incertidumbre agrava el dolor. Los padres, que se han desplazado hasta el país, no han dudado en denunciar la falta de apoyo material del Consulado de España en Melbourne. La delegada les negó ayuda directa para subsistir en Australia, mientras les aconsejaba comenzar con las solicitudes para una futura repatriación.

Al sufrimiento de la joven y al de sus familiares se añade una burocracia y un trance económico enormes que dificultan el proceso de repatriación. Arango viajaba sin seguro médico al sufrir el accidente, por lo que la familia ha pedido al Comité de Seguros de Australia Occidental que asuma los gastos sanitarios. El coste estimado de la estancia hospitalaria para los próximos meses alcanza los más de medio millón de euros.

La incertidumbre agrava el dolor

El padre de Valeria, mientras, se encuentra, como recoge el medio de Deia en su artículo La indignación del padre de Valeria, la joven bilbaina en coma en Australia: "Es una tomadura de pelo", sorprendido ante la respuesta de la administración, pues ha expresado que la conversación ha sido "una tomadura de pelo y una absoluta vergüenza".

"Nos habíamos venido, hemos dejado de trabajar en España, aquí no estamos produciendo y se nos está generando una deuda. Les preguntamos si nos podían dar una ayuda de vivienda, transporte, comida o alojamiento, y nos han dicho que no, que no contemos con nada", lamenta el progenitor.

La factura de los primeros 16 días de ingreso se sitúa en 83.000 dólares australianos en los que no se incluye "ni la resonancia magnética, ni otras pruebas, ni la cirugía del jueves; eso lo tendrán que sumar a mayores". Si la joven se queda de estancia hospitalaria seis meses, la suma roza los "670.000 euros".

Frente esta cantidad de dinero, la respuesta del Consulado ha sido la posibilidad de tramitar la documentación para pedir la repatriación. "Básicamente nos están diciendo que a Valeria, por ser ciudadana española, aquí no le corresponde absolutamente nada", critica el padre. "Es básicamente que tenemos que rogarle al Estado español que haga algo por uno de sus ciudadanos. Nos hemos quedado muy indignados porque nos llaman para preguntarnos cómo estamos, pero no van a ayudar en nada a Valeria, que es lo importante".

La petición sigue estudiándose y dependerá de la investigación policial y de un informe médico si el caso cumple con los criterios para recibir la cobertura. Ante la cantidad de dinero a desembolsar por la estancia hospitalaria de Valeria, los vecinos vizcaínos no han dudado en unirse para ayudar a la joven.