Los nombres en euskera son únicos en el mundo. Caracterizados por estar ligados a la naturaleza y a la religión, cuentan con significados absolutamente bellos que no se escuchan tanto en el resto de España.
No es de extrañar que sean muchísimos los que no duden en poner nombres vascos a sus hijos, como el golfista Jon Rahm. Natural de Barrika, el joven deportista, que se encuentra casado Kelley Cahill y llevando una vida tranquila en Estados Unidos junto con sus pequeños, quiso ponerle a su hijo un nombre inigualable: Kepa.
Una joya de nombre
Kepa es el primer hijo de Rahm. Vino al mundo en el año 2019 y el golfista no dudó en ponerle al mayor de los tres un nombre de origen vasco y uno de los más hermosos en Euskadi.
En la actualidad lo llevan solo 1.511 personas en toda España, según señalan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La mayoría de estas residen en la provincia de Guipúzcoa (un 1,36%). Le siguen Bizkaia y Álava, también Navarra y Cantabria.
Tal y como expone la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia), Kepa es el nombre que se propone en el Santoral vasco (Arana y Eleizalde, 1910) "como equivalente de Pedro, tomado del original arameo kephas 'peña'".
"Este nombre es uno de los tres que aparece en la orden de 1938 que prohibe los nombres eusquéricos: 'los nombres de Iñaki, Kepa, Koldobika y otros que denuncian indiscutible significación separatista", subraya. Este guarda un significado curioso: 'piedra'.
Según la empresa telefónica Euskaltel, es de procedencia muy antigua, ya que "su forma primitiva procede del arameo, concretamente de la palabra Khepas".
Después, este ha pasado a ser parte de la tradición católica y, como consecuencia, "se pueden encontrar muchas variantes del mismo en diferentes idiomas".
"Este primer significado está directamente relacionado con la naturaleza, aunque tiene detrás un componente religioso muy importante. De hecho, es uno de los nombres en euskera propuestos en 1910 por Arana y Eleizalde en el Santoral vasco, apunta.
