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Decidir dónde vivir en Euskadi no es tarea fácil. La variedad de entornos brinda opciones para todos los estilos de vida. Desde la vida urbana hasta la tranquilidad costera y la que se respira en los pueblos de interior. Cada región cuenta con su propia identidad y unas ofertas únicas, por lo que es importante pensarlo muy bien antes de adquirir una vivienda.

Para aquellos que priorizan la desconexión y el entorno verde o una vida más tranquila, los valles representan una alternativa muy atractivo. En esta línea, los pueblos como Atxondo sobresalen por permitir disfrutar de un refugio asombroso cerca de Anboto. Un rincón que fusiona lo rural, el paisaje verde y los caseríos típicos con la cercanía de las ciudades, volviéndose una oportunidad perfecta para disfrutar.

Atxondo, el lugar ideal

Rodeado de un verde desbordante y creado por los antiguos municipios de Apatamonasterio, Arrazola y Axpe, Atxondo se halla cerca del hermoso Parque Natural de Urkiola, según apunta el portal oficial de Turismo Euskadi. Una localidad que se erige como uno de los enclaves más atractivos de la región.

Su popularidad deriva de la naturaleza y por guardar uno de los restaurantes más famosos a nivel mundial, el Asador Etxebarri (segundo mejor del mundo), pero también por la oportunidad de disfrutar de una gastronomía vasca inigualable y un patrimonio arquitectónico, religioso y cultural hermoso.

Un enclave en el que se pueden realizar distintos planes y rutas mientras uno disfruta de sus asombrosos paisajes que lo envuelven. Si uno se encuentra en el centro de Apatamonasterio, "localidad que agrupa el mayor número de habitantes del municipio", podrá observar el inicio de un camino de cinco kilómetros que atraviesa el valle de Atxondo por donde circuló hasta 1920 un ferrocarril minero.

"El recorrido, dominado por la cumbre caliza del Anboto (1.331 m), es totalmente llano y permite disfrutar con comodidad del verde paisaje salpicado de cuidados caseríos y pequeños núcleos rurales. Además, a lo largo del camino, hay varias fuentes y accesos a restaurantes donde nos deleitaremos con la excelente gastronomía de la zona", subraya la web.

Poquito a poco, iremos caminando hasta el conjunto de torre y templo en homenaje a San Martín de Marzana y que pertenecía a una de las familias más importantes y pudientes que vivieron en el valle.