El acceso a la vivienda es la mayor preocupación de los vascos. Esto es debido a la escasa oferta y alta demanda que hay en el sector inmobiliario lo que provoca que los precios de las viviendas sean aún más elevados.
Ante esta situación, pueden encontrarse grandes oportunidades en las viviendas que salen a subasta. Para ello hay varios portales como Idealista, Bhorus o la Agencia Tributaria que cuenta con un portal a los que se les puede echar un ojo para encontrar gangas.
En este momento hay una vivienda en subasta judicial en Vitoria hasta el próximo lunes 28 de septiembre. La vivienda está valorada en 87.500 euros. Se trata de una Vivienda de Protección Oficial con 114 metros cuadrados, de los cuales 90 son útiles, unas dimensiones perfectas tanto para aquellos que buscan una vivienda, como para quienes están interesados en invertir.
Hablamos de una vivienda situada en Vitoria, en la Calle Pablo Picasso. Es un séptimo con ascensor y da a la zona exterior. Además, es el 100% del pleno dominio, por lo que la subasta corresponde íntegramente al inmueble.
Según la información registral, es un piso destinado a vivienda, distribuido en diferentes dependencias propias de uso residencial. Concretamente, consta de cocina, comedor, 3 habitaciones y 2 baños (Datos facilitados por Catastro), el precio incluye plaza de parking y trastero.
El anuncio de Idealista actualizado el 21 de septiembre acumula un total de 1.521 visitas. Además, 40 personas se han puesto en contacto con el anunciante por correo electrónico y otras 52 lo han guardado como favorito.
Qué es una subasta judicial
Una subasta judicial de un piso es una venta forzosa ordenada por un juez para vender una propiedad embargada o hipotecada y así pagar las deudas del propietario.
En una subasta judicial, el precio de salida se calcula sobre el valor de tasación fijado en el procedimiento, que puede estar años desactualizado respecto al mercado actual —en ambos sentidos—.
Cuando el mercado ha subido desde la tasación, aparecen diferencias atractivas; cuando la tasación es antigua y optimista, el tipo de salida puede quedar por encima del precio real de venta.
Además, el precio de adjudicación no es el coste total de la operación. Al importe del remate hay que sumar impuestos, gastos registrales, posibles deudas de comunidad pendientes, el coste de recuperar la posesión si el inmueble está ocupado y la reforma necesaria para poner el activo en condiciones.
Un descuento aparente del 30% sobre el valor de mercado puede quedar reducido a la mitad una vez incorporadas todas estas partidas.
