Acceder a una vivienda en la ciudad cada vez es más complejo por la falta de oferta. Sin embargo, el mundo rural tiene varias opciones que pueden convertirse en la opción perfecta para los que buscan tranquilidad, naturaleza y calidad de vida.
En Euskadi, es común buscar caseríos donde poder vivir en un entorno natural. Para ello, hay que tener en el radar diferentes portales web desde Idealista hasta Aldeas Abandonadas, donde tienen publicadas varias ofertas.
A 30 kilómetros de Bilbao se sitúa este caserío espectacular a la venta, una vivienda con gran carácter tradicional que ofrece cubrir las necesidades con gran amplitud, zona verde y belleza del entorno.
Así es el caserío
La casa cuenta con una superficie aproximada de 340 metros cuadrados construidos, distribuidos en tres plantas rehabilitadas. En la planta baja se encuentran el gran garaje, txoko y aseo.
En la primera planta, que es la principal, se ubican el salón, cocina y comedor, 3 dormitorios y un baño completo. Mientras que en la segunda planta cuenta con 2 dormitorios más, otro baño completo y un gran camarote diáfano.
Además, cuenta con una parcela de terreno horizontal, con huertas e invernaderos de 4.000 metros cuadrados. Asimismo, cuenta con una nave industrial para uso del sector primario, de 700 metros cuadrados con amplia playa y un terreno total de 4.600 metros cuadrados.
El precio de venta es de 680.000 euros. El anuncio acumula un total de 7.681 visitas. Además, cuatro personas se han puesto en contacto con el anunciante por correo electrónico y otras 120 lo han guardado como favorito.
Durango, una opción perfecta
Según recoge Turismo Euskadi, Durango es un bello municipio del Duranguesado, atravesado por el río Mañaria.
Se sitúa en las proximidades del Parque Natural de Urkiola, espacio natural de excepción donde es posible realizar agradables recorridos o ascender cimas como Anboto (1.331 m), Alluitz (1.040 m) y Mugarra (964 m).
Durango cuenta además, con un interesante patrimonio arquitectónico. Su casco antiguo alberga numerosos monumentos de valor histórico. En la arquitectura religiosa, entre otros edificios, hay que resaltar las dos iglesias situadas en los dos extremos de la parte vieja: la parroquia de Santa Ana, templo barroco ubicado junto al arco que lleva el mismo nombre, y la iglesia de Santa María de Uribarri, que destaca por su amplio interior gótico y por su inmenso pórtico con cubierta de madera.
Otros monumentos de interés son la cruz de Kurutziaga, la Torre de Lariz y el propio ayuntamiento, que presenta una fachada interesante. El edificio consta de un portal de siete arcos de medio punto, un gran balcón en su primera planta y unas pinturas muy llamativas que decoran las dos últimas.
