Publicada

España ha sufrido grandes consecuencias este verano debido a los diversos incendios. Una de las principales consecuencias es la falta de ganado. Está claro que donde pasta el ganado, el riesgo de incendio es menor.

En esta línea, según los datos del ministerio, se han perdido más de 170.000 hectáreas en lo que va de este año, un gran aumento si se compara con el mismo periodo de 2025, cuando el país perdió 29.817 hectáreas.

Sin embargo, ya lleva décadas atrás donde los ganaderos se ven afectados debido al escaso relevo generacional. Cada vez quedan menos ganaderos y sin relevo generacional, desaparecen explotaciones y ese mantenimiento del entorno.

Esto, principalmente ocurre por la baja rentabilidad del sector, el sacrificio diario sin días libres y el aislamiento de las zonas rurales.

"Sin renta digna, no hay relevo"

Los ganaderos, como Luis Pérez, se preocupan cada vez más ante estos datos y buscan fomentar este oficio tan importante a la hora de prevenir incendios y que poco a poco se va perdiendo.

Según ha explicado para el medio Deia en su artículo Oficios necesitados de savia nueva, el declive del sector puede provocar graves consecuencias: "La ganadería extensiva es clave para prevenir incendios y mantener el paisaje".

"Un país sin ganaderos es un país más vulnerable ante crisis de precios, conflictos internacionales y problemas logísticos", asegura. "No solo se pierde actividad económica, sino una parte esencial de lo que somos".

Apenas hay relevo y no lo hay, precisamente, porque, según Pérez, "la actividad no garantiza una renta suficiente ya que los precios en origen en ocasiones no alcanzan a cubrir los costes de producción".

"Sin una renta digna, no habrá relevo", advierte para Deia. Como solución para atraer a los jóvenes, el ganadero cree que un incentivo podría ser la simplificación de la burocracia, que es un "freno real" hoy.

Dar facilidades

Pérez piensa que, además, se tiene que facilitar "el acceso a la tierra y a la vivienda en el medio rural y reforzar los servicios públicos en los pueblos", algunas de las grandes problemáticas en España. Todo ello fortalecería la ganadería y ayudaría a la incorporación de los jóvenes en el mercado.

Por su parte, “El sector ganadero está perdiendo su modo de vida”, lamenta Tomás Rodríguez, secretario general de la Organización Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne (Interovic).

Una situación que lleva años intentando revertir y que no se consigue, no solo por las rentas sino por las dificultades a las que tienen que enfrentarse.