No era un paso fácil, sino todo lo contrario. Una zancada de lo más arriesgada. Pero Ana Cristina Aracama no lo dudó. Y se aventuró a emprender y a hacerse cargo de lo que hoy es Entretelas, una tienda en el centro de la capital vasca que ha conseguido a lo largo de los años consolidarse como una de las ya tradicionales.
Todo empezó en 2012 cuando en un momento de incertidumbre laboral Ana Cristina pasó por delante de la puerta de lo que era entonces Tejidos Albo en la calle Gorbea, 29, de Vitoria y su subconsciente le dio una pista de lo que aún estaba por venir.
"Entré en lo que aún era Tejidos Albo porque estaba buscando una tela para un arreglo, pero no encontré lo que necesitaba y me fui", recuerda Ana. Pero asegura que, aunque no lo percibiese en el momento, vio de pasada que había un cartel de que se traspasaba el anterior negocio, y que fue aquí donde percibió su oportunidad.
Evolución de las tiendas en la calle Gorbea, 29
Por aquel momento, en aquella etapa laboral complicada, sospechaba que la empresa en la que trabajaba pudiese prescindir de ella. Fue entonces cuando recordó el cartel que vio y se planteó la posibilidad de adquirir el negocio, lo que finalmente acabó haciéndose realidad.
"Si lo hago, tampoco pierdo tanto", pensó por aquel entonces. Una decisión que ha acabado marcando su trayectoria profesional y personal.
Ana Cristina Aracama, propietaria de Entretelas
"Un negocio sin futuro"
Antes de dar el paso, Ana Cristina buscó asesoramiento para desarrollar su idea. Sin embargo no todas las opiniones fueron positivas sino que tal y como relata algunas instituciones le advirtieron de que se trataba de un negocio que podía no tener futuro, "pero preferí no hacer caso a esto", afirma.
Frente a las dudas, encontró el respaldo de su familia, que asegura que le apoyó en todo momento a pesar de la gran inversión que fue necesaria para poner en marcha el negocio. "De hecho, ellos vieron una salida clara y bonita de futuro", dice emocionada.
Ana Cristina Aracama, propietaria de Entretelas, corta una tela
Y se puede decir que Entretelas ya es todo un éxito en Vitoria con un equipo compuesto por 7 integrantes entre quienes atienden a largas colas que se pueden ver desde primera hora de la mañana.
Un negocio, además, que se ha reconvertido contando ya a día de hoy con página web e Instagram de cuya red social se encarga desde hace más o menos un año y medio Carla.
Sin embargo, hay una clave que ha permitido que el negocio crezca: escuchar a todas aquellas personas que entran por la puerta de la calle Gorbea 29.
"Escuchar al cliente"
La atención personalizada siempre será un valor diferencial a la hora de comprar y es precisamente este el distintivo de Entretelas.
En un sector en el que la variedad de productos es abismal en cuanto a colores, tejidos y composiciones de las telas, la tienda que un día "fue de barrio" es hoy una tienda para toda la capital vasca en la que clientes de todo tipo entran por la puerta para tener el mejor asesoramiento posible.
Clientas esperando para ser atendidas en Entretelas
Y, precisamente, son esta atención y la variedad de la oferta las que diferencian a Entretelas de otras grandes plataformas de venta online.
Con esta apuesta, Ana Cristina ha logrado mantener vivo un negocio en el que era difícil confiar, siendo un claro ejemplo de que cuando uno siembra bien la semilla, siempre hay un buen fruto.
