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El comercio local se encuentra entre los sectores que más han sufrido las transformaciones económicas y sociales de los últimos años. En España, los pequeños establecimientos de barrio se enfrentan constantemente a una pérdida paulatina de su tejido comercial debido a cierres de negocios que llevan décadas formando parte de la vida de sus vecinos.

Es lo que ocurrirá el próximo 20 de diciembre de 2026, dos días antes del sorteo de la Lotería de Navidad. Concretamente, en la calle Independencia de la capital vasca, la administración de Loterías y Apuestas del Estado número 7 de Vitoria bajará la persiana definitivamente tras más de 50 años atendiendo a la ilusión y esperanza de sus clientes.

Nuria Perera, que lleva más de 40 años al frente de este rincón de Vitoria, ve cada vez más cerca su merecida jubilación. Se trata de un negocio que conoce desde bien pequeña, ya que fue su madre quien comenzó a trabajar en él después de perder su estanco a causa de un incendio.

“Es lo que he vivido toda la vida, no me había planteado otra cosa en principio. Empecé ahí y aquí he estado siempre”, asegura la vitoriana.

A su lado también ha estado durante años Carlos Lobera, su marido, quien ha decidido prolongar un poco más su carrera profesional para que ambos puedan jubilarse juntos y compartir los últimos años de tareas del negocio.

El vitoriano reconoce que le da pena que nadie vaya a continuar con la administración número 7 de Vitoria. “Sabíamos perfectamente, con un 99% de seguridad, que la etapa de esta administración se había terminado”, afirma.

Además, tal y como explica Carlos, la situación actual del sector no facilita la continuidad de estos negocios familiares. “La lotería es muy complicada, muy complicada”, sostiene. Las dificultades a las que se enfrentan los loteros ponen en peligro el relevo generacional y ponen en riesgo la supervivencia del comercio de toda la vida.

Ambos reconocen que sienten emociones encontradas. Por un lado, les da “pena” porque no hay sucesor que siga con el negocio familiar, pero por otro, pesa más la “alegría” de poder disfrutar del merecido descanso.

Después de más de media vida trabajando, quieren saborear la jubilación y disfrutar de la vida, que, reconocen, se ha visto condicionada por el trabajo como autónomos, la dependencia del negocio y los problemas del día a día.

Administración número 7

Administración número 7: la más pequeña de Vitoria

La administración abrió sus puertas en 1969 de la mano de Ana Carmen Moneo, conocida como Anita, quien puso en marcha este negocio familiar. En la actualidad, el establecimiento está vinculado a la tercera generación de la familia Moneo.

Con más de medio siglo de historia, esta administración de loterías ocupa apenas tres metros cuadrados y se encuentra en el portal de una casa tradicional.

A lo largo de su dilatada historia, la administración ha repartido numerosos premios, entre los más destacados se encuentran un Segundo Premio de Lotería Nacional del sábado 10 de diciembre de 2016, un Boleto Pleno al Quince Quiniela en la jornada 38 de la temporada 2010-2011, un Pleno al 15 de La Quiniela del domingo 23 de septiembre de 2012 y un segundo Premio de 5 aciertos de El Quinigol del 17 de octubre de 2021.

En esta línea, el 20 de diciembre con la ilusión de repartir un último premio la administración más pequeña de Vitoria cerrará sus puertas después de toda una vida.