El fraude vuelve a repetirse en Lanbide. La Policía Nacional ha culminado este martes la 'Operación Ipurua', un operativo policial que ha conseguido detener a un hombre en Eibar que falsificó la firma de diferentes personas para recibir ayudas de Lanbide. La operación policial comenzó con una investigación centrada en dos viviendas de Eibar e Irun sobre las que se habían publicado en internet anuncios clasificados en los que se ofrecía una contraprestación económica a cambio de empadronamientos fraudulentos.

En el piso de Eibar, en la calle Wenceslao, la Policía descubrió que vivía un ciudadano de origen marroquí de 60 años. El presunto criminal había empadronado allí a siete personas, en su mayoría extranjeros y varios de ellos en situación irregular en España, pese a que ese no era su domicilio real. Además, el hombre había formalizado cinco subcontratos de arrendamiento falsificando la firma de la propietaria del inmueble y dos declaraciones juradas, una de ellas también falsificando la firma de uno de los falsamente empadronados.

Así se anunciaba en internet el piso fraudulento / CV

El cuerpo solicitó al Departamento de Empleo, después de observar este comportamiento anómalo, que le remitiese los expedientes que pudiesen estar siendo tramitados por el investigado. La respuesta de Lanbide llegó con una documentación que hizo aumentar las sospechas de la Policía Nacional. Las pesquisas policiales descubrieron que el investigado trataba de ir esquivando los controles de Lanbide para evitar perder las prestaciones del Gobierno vasco. El equipo de Gloria Múgica ya había detectado el aumento de personas empadronadas en esa vivienda y por eso había ido realizando varios requerimientos para justificar por qué se estaba ese fenómeno en la vivienda eibarresa. A los requerimientos, el hombre respondió preparando documentos con firmas falsas, en los que simulaba subarriendo por precios ridículos, lo que le permitió seguir recibiendo 952 euros mensuales por la RGI y la prestación complementaria de vivienda.



El presunto delincuente fue arrestado este lunes en su vivienda de Eibar y puesto a disposición judicial. Por lo pronto, la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa ya ha sancionado al individuo con una multa de 2.004 euros "por autorizar estos empadronamientos ficticios".

Un agente de la Policía Nacional realiza un control en el puente de Santiago, frontera entre España y Francia / Europa Press

Empadronados en Irun pese a llevar en Reino Unido tres años

Eso, en Eibar. En el caso de la vivienda de Irun, una mujer española de 47 años se enfrenta ahora a una multa de más de 35.000 euros después de haber empadronado fraudulentamente a trece personas. Una vez más, la mayoría de los empadronados eran extranjeros y, en el caso de algunos de ellos, inmigrantes irregulares. La presunta 'casera' había cobrado a los falsos inquilinos cantidades de entre 150 y 780 euros. Las investigaciones de la Policía Nacional permitieron descubrir que en ese inmueble, situado en la avenida de Salis, estaban empadronadas personas que vivían en Francia o Reino Unido que solo buscaban seguir acreditando que vivían en España para no perder el permiso de residencia. Los residentes en Gran Bretaña llevaban allí desde hace tres años.



La Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa ha iniciado los trámites para dar por extinguidos los permisos de residencia de los cuatro. En cuanto a los demás falsos inquilinos, se han abierto seis expedientes sancionadores que podrían multar con entre 501 y 10.000 euros a los presuntos infractores de la ley.