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En la recta final para dar con una solución al pago de la deuda, Tubos Reunidos se ha encontrado esta semana con el enésimo obstáculo al decretar la Inspección que más de 40 eventuales debían haber sido contratados como indefinidos.

Es una traba más para llevar a cabo el ajuste de plantilla de cerca de 300 personas que en este caso además encarece sensiblemente el monto final en indemnizaciones. Con la mayoría sindical amenazando con impugnar el ERE, la sensación es que la firma de Carlos López de las Heras está más cerca del concurso de acreedores que nunca. La empresa de Amurrio apurará las últimas jornadas de la mano del Gobierno vasco en busca de un acuerdo para aliviar la carga con la Sepi que permita una refinanciación también por parte de la banca.