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Leire Díez se ha revelado como un personaje un tanto estrafalario pero con buenos contactos, mejores de los que se creía en un principio. Y, según las investigaciones de la Guardia Civil, la de Portugalete utilizaba esos contactos para intentar sacar réditos económicos.

La actitud de Leire Díez acabará siendo juzgada en los tribunales. El problema es que sus andanzas en el grupo 'Hirurok' -junto a Vicente Fernández y Antxon Alonso- están salpicando a políticos vascos de diferentes colores.

Esta misma semana ha trascendido, a raíz de un informe de la UCO, que la trama de Leire presuntamente auspició una reunión al más alto nivel entre Tubos Reunidos y el entonces presidente jeltzale, Andoni Ortuzar. Y se ha sabido que la 'fontanera' intercambió 1.288 mensajes con el actual vicelehendakari, Mikel Torres.

En las conversaciones intervenidas por la UCO queda claro que Leire Díez intentaba usar esas relaciones para su propio beneficio. Y, con ello, mancha el nombre de estos políticos, sobre los que no hay ni un solo dato que apunte a comportamientos irregulares.