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Un año más, las fiestas populares se han convertido en uno de los escenarios elegidos por Sare para llevar a cabo sus reivindicaciones en favor de los presos de ETA.

A las movilizaciones en once playas vascas en el mes de agosto, hay que sumar las manifestaciones por los presos en las fiestas de San Sebastián y en las de Bilbao.

La plataforma a favor de los presos de ETA ha escogido la recta final de la Aste Nagusia para realizar un último acto en el que pedir "su vuelta a casa" y que las fiestas vascas se celebren sin estos reclusos en las cárceles.

Son acciones que provocan dolor a las víctimas y, son estas mismas, las que recuerdan a la plataforma de la que Joseba Azkarraga es portavoz que estos presos "no fueron condenados por sus ideas, sino por asesinar, secuestrar, herir y extorsionar".

Al dolor se suma la indignación por el inmovilismo institucional. Los colectivos de víctimas repiten, una y otra vez, que no puede existir "indiferencia" ante tal legitimación del terrorismo.