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No porque siempre ocurra deja de sorprender. Amaia Martínez, única representante de Vox en el Parlamento vasco, volvió por sus fueros en el debate de política general celebrado el pasado jueves.

La parlamentaria de la formación que dirige Santiago Abascal volvió a lanzar fuertes y gruesas críticas contra el Gobierno vasco. Quizás en alguna de sus opiniones tenga razón. Pero se echa en falta que alguna vez aporte soluciones a los problemas de Euskadi.

No todo puede ser vociferar, censurar, señalar o culpar al Ejecutivo vasco, al Gobierno central o a los partidos nacionalistas de casi todo lo que uno pueda imaginar. Hacen falta propuestas, medidas o ideas para mejorar la vida de la gente en Euskadi. Eso es lo que se espera de los políticos, sean del partido que sean.

El tono del discurso de Martínez volvió a sonar extemporáneo y demasiado agresivo en un debate tan relevante para el futuro de Euskadi.

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