La portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Maribel Vaquero, protagonizaba este miércoles una comentada intervención al preguntar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por cómo piensa mantener sus apoyos de aquí al final de la legislatura.
La intervención de Vaquero fue acertada en su núcleo. Señaló los problemas del actual Gobierno para poder legislar y puso el acento en prioridades ciudadanas como la vivienda o la sanidad. A este respecto, señaló las consecuencias de la huelga de médicos en Osakidetza, con miles de operaciones pospuestas y miles de afectados en las listas de espera.
Por otro lado, Vaquero pidió al jefe del Ejecutivo "mantener las formas" y decidir si quiere "compañía" hasta el final de la legislatura, en una clara referencia al ya famoso meme del PSE sobre Aitor Esteban en la piscina. Ahí erró el tiro. Porque esa imagen generada por IA es una mera anécdota que no tiene la relevancia suficiente para llevarla al Parlamento nacional y más cuando se habla de cosas verdaderamente importantes.
El PNV, en general, y Vaquero, en particular, han conseguido con su reacción desmesurada que una anécdota, que se podía haber combatido con humor, se haya convertido en el tema político de la semana.
El famoso meme sobre Aitor Esteban.
