Publicada

Lo del parque eólico de Labraza y su próxima puesta en marcha parece ser una excepción en Euskadi; ya que si bien es todo un hito que hay que poner en valor -será el primer parque eólico que la comunidad pone en marcha en los últimos 20 años-, será el único cuyos aerogeneradores empiecen a producir energía al menos a corto plazo.

Como este medio viene contando, la comunidad acumula cierto retraso a la hora de acometer el despliegue renovable. En concreto, durante los primeros seis meses del año el Gobierno vaco tumbó hasta 12 proyectos renovables, 8 fotovoltaicos y 4 eólicos.

A estos hay que sumarles otros que han decaído una vez pasado el primer semestre, como los 19 parques solares de Solaria, o que han sido rechazados por otros organismos que no son el Ejecutivo vasco, como Ferosca I que era tumbado por decisión de la Diputación de Álava.

Carpetazos a diferentes planteamientos que evidencian las dificultades que la comunidad presenta a la hora de implantar energía renovable, dificultades -medioambientales o institucionales- que a su vez provocan el rechazo de los promotores que optan por proyectar sus parques en otras comunidades; dando como resultado un contexto que dificulta, y no poco, que Euskadi pueda conseguir sus objetivos energéticos a tiempo.