El histórico constructor de ferrocarriles Talgo, con orígenes en Euskadi y actualmente con planta clave en Álava, anota un par de noticias positivas en los últimos días. La primera es la ampliación del contrato para el operador alemán Deutsche Bahn, que consolida la apuesta de la compañía que preside Carlos de Palacio Oriol por asentarse en Alemania. Se trata de un mercado vital dentro de Europa, tanto por su tamaño como por el peso que tiene el ferrocarril en el país germano, que por otro lado lleva tiempo inmerso en un proceso de descarbonización de sus unidades.

Además Talgo ha anunciado estos días que pondrá a disposición de Renfe en noviembre las primeras unidades de su tren de muy alta velocidad Avril, una asignatura pendiente que empezaba a pesar sobre uno de los fabricantes clave del mercado español y que, al fin, parece podrá empezar a cumplir al final de este año.