"Star Wars: Maul – Señor de las sombras" Disney +
Disney estrena la siniestra y magnífica "Star Wars: Maul–Señor de las sombras"
Se sitúa en los años de ascenso del Imperio, entre La venganza de los Sith y Una nueva esperanza
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Era de sobra conocido que Darth Maul fue un personaje lo suficientemente grande y carismático como para que su magnetismo terminase en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma.
Porque con él pasó en la generación de los 2000 lo que pasó con Boba Fett en la de los 80. Y es que un personaje mítico, grandioso desde el momento de su aparición, desaparece antes de poder regalar al fandom un mayor recorrido.
En el caso de Boba Fett, de una manera siempre criticada por ridícula (se cae torpemente en las fauces de Sarlacc en El retorno del Jedi) y en el de Darth Maul, de una mucho más épica (es cortado por la mitad por el joven jedi Obi-Wan Kenobi en La amenaza fantasma).
Pero siempre se habló de lo mismo… ¿Y si no hubieran muerto? ¿Y si sus desapariciones pudieran haber estado abiertas a diversas interpretaciones como para que la franquicia de Star Wars les hubiera podido dedicar películas o series no como precuelas antes de sus supuestas muertes, sino como secuelas tras ellas para, así, no agotar los personajes? ¿Y si no murieron, después de todo?
Después de la magnífica El libro de Boba Fett que recupera al glorioso y misterioso personaje con auténtica desenvoltura dándole a sus fans la historia que el cazarrecompensas merecía, se estrena ahora Maul – El señor de las sombras en formato serie de animación.
Disney renuncia a la acción real, seguramente, por el deseo de la compañía de crear un producto que goce del predicamento y popularidad de las mejores series animadas de Star Wars: La Remesa Mala y The Clone Wars donde, por cierto, ya había salido Darth Maul en alguna breve, pero épica ocasión.
¿De qué trata, pues, la esperada producción que fue anunciada entre vítores en la Star Wars Celebration de 2025? Estamos en los tiempos de ascenso del Imperio (entre La venganza de los Sith y Una nueva esperanza), en el mismo gran bloque temporal en que se sitúan la magnífica Andor y la infravalorada Obi-Wan Kenobi. Maul, que se recuperó, por supuesto, de la herida letal de Obi-Wan, ya no es un Sith oficial (de ahí que la serie no se llame Darth Maul).
Convertido en líder de organizaciones clandestinas, se mueve por la galaxia tratando de consolidar su poder desde los bajos fondos criminales, maniobrando entre traiciones, alianzas y la vigilancia imperial.
Los tres episodios ya estrenados en Disney Plus, magnéticos y poderosos, muestran el retrato oscuro de Maul, figura aislada, obsesiva y peligrosa que vaga por el imperio sediento de venganza hacia Obi-Wan y marcado por el rencor hacia el Lado Oscuro y los Sith.
Un inicio potente para una serie prometedora que cuenta con la suficiente profundidad dramática y arcos argumentales como para que Disney haya anunciado ya su segunda temporada.
Y eso que la plataforma no da cifras detalladas de audiencia (ni de episodios ni de series completas) de manera regular haciendo de esta opacidad una acción marketiniana deliberada para que no se juzgue ningún producto por su rendimiento concreto.
En el mismo año en que se van a estrenar los largometrajes The Mandalorian and Grogu (22 de mayo) y Star Wars: Starfighter (28 de mayo) ante una inmensa expectación y deseos de continuidad, parecía que Star Wars: Maul – Señor de las sombras podía pasar inadvertido. Sin embargo, estamos ante uno de los inicios más prometedores y estimulantes de los últimos años. Una nueva esperanza…