El Gobierno vasco confía en revisar al alza la previsión de crecimiento económico para el año que viene gracias al creciente dinamismo que se está detectando en los ultimos meses, con todos los indicadores al alza. El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpaizu, ha señalado que en septiembre podría hacerse esa revisión y que finalmente el crecimiento del PIB vasco superara el 5,7% previsto para 2022. En cualquier caso ha dado por sentado que el próximo año se recuperarán los niveles de PIB previos a la pandemia. 

Azpiazu ha presentado este miércoles el balance económico de 2020, un año terrible por la pandemia en lo sanitario, pero también en lo económico, y ha instado a que la etapa postpandemia  se afronte como "la gran oportunidad para la transformación económica y social de Euskadi", en lo que jugarán un papel muy importante la llegada de los fondos europeos.

Acompañado del viceconsejero de Economía y Fondos Europeos, Jordi Campás, y el director de Economía y Planificación, Ignacio Barredo, el consejero ha recordado que el año pasado el PIB cayó un 9,5% en sintonía con la mayor caída del PIB mundial "nunca antes se habían conocido en tiempos de paz".

Frente a esa caída en picado se espera un fuerte repunte este año del 6,7%, y del 5,7% en 2022 a la espera de posibles revisiones. A partir de ese año ya no se esperan crecimientos superiores al entorno del 2%. De hecho, para el año 2023  y 2024 se estima un aumento del PIB del 1,8% y del  1,7%, respectivamente.

Esta recuperación del PIB tendrá su reflejo en la mejora de las cifras de desempleo para "reducir la tasa de paro desde el 10,6% de media en 2020 al 10,3% en 2021 y al 9,6% en 2022".

Durante su balance del año 2020, el consejero ha destacado que las terrible caída de la economía no ha tenido una consecuencia directa sobre el desempleo y el impacto "fue más moderado del que cabía esperar por la caída de la actividad económica debido a que las personas que se encontraban en ERTE se contabilizan, en su inmensa mayoría, como empleadas".

Igual que el mercado de trabajo se ha reaccionado con mecanismos adecuados, también ha destacado las  respuestas fiscales y monetarias a nivel de toda Europa que han permitido a los Gobiernos tomar medidas para minimizar el choque de la pandemia.

Según ha resaltado, desde el Gobierno vasco se destinaron más de 850 millones de euros a los gastos derivados de la pandemia repartidos entre gasto sanitario, un apoyo extraordinario a los centros educativos públicos y concertados, ayudas a la digitalización del sistema universitario,  incremento de las ayudas de emergencia social, más ayudas a la conciliación de la vida laboral con la familiar, ayudas a trabajadoras y trabajadores en ERTE, y para dar liquidez a las empresas. A ello se añade el fondo de 1.000 millones gestionado con Elkargi para ayudar a empresas en dificultades y las ayudas puestas en marcha por Diputaciones y Ayuntamientos.