El Gobierno vasco alertaba este miércoles de que la crisis actual de la energía y el elevado precio de la electricidad que ha llevado por ejemplo a Sidenor a decidir parar la producción durante 20 días, es un problema coyuntural tras el que subyace un problema que no tiene solución inmediata, pero para el que es necesario buscar una solución desde este mismo momento. Euskadi necesita producir más energía.

En estos momentos solo se  produce un 8,6% de lo que consumimos. "Una carencia que tendrá efectos negativos sobre la industria y sobre el empleo", auguró  la consejera. Y advirtió de que "si no actuamos, las consecuencias las padecerán las generaciones venideras con menos industria, menos empleo, y con un bienestar que se verá resentido".

Tapia recordó la apuesta por la energía eólica que se está  impulsando desde Aixeindar, la sociedad que comparten el EVE e Iberdrola, e indicó que se ha pedido autorización para hacer mediciones de viento en el puerto de Arlaban, después de que tuviera que paralizar dos parques eólicos en Arkamo e Iturrieta, por no cumplir las premisas medioambientales.

Lo cierto es que, dentro del mix energético vasco, la energía renovable ocupa todavía una parte casi testimonial pese al impulso que se le está dando en los últimos tiempos.

Según fuentes del Ente Vasco de la Energía (EVE), el 44% de la energía que se consume en Euskadi procede del petróleo y sus derivados.El 33,9% procede del gas natural.

El tercer lugar en el ranking energético es para la electricidad, con un 11,7%, mientras que las energías renovables ocupan solo hoy por hoy  el 9,8% del total de la tarta energética vasca.

Esto supone que el  gas natural y los derivados del petróleo representan el 77,9% de la demanda energética total del País Vasco.