La lenta carrera de fondo en la que se ha convertido la llegada del TAV a Euskadi vuelve a abrir una brecha entre PNV y PSE en su particular pugna por apuntarse el tanto del impulso definitivo de esta infraestructura. La jornada de hoy ha sido una muestra de las desavenencias que se mantienen entre el PNV, sobre todo de Bizkaia -porque es en la entrada a Bilbao donde más dificultades se encuentra el proyecto- y el consejero Iñaki Arriola

Mientras Arriola se reunía con la ministra de Transportes, Raquel Sánchez en Vitoria, y anunciaba que el TAV se quedará en una estación provisional en Basauri hasta que el soterramiento de la entrada a Bilbao esté ultimado, el alcalde de Bilbao, Juan Marí Aburto estaba en Madrid reuniéndose con Adif y la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, sin conocer la visita de la ministra Euskadi ni lo que iba a anunciar, según ha denunciado el propio alcalde.

Aburto ha mostrado su "sorpresa y contrariedad" por la reunión de la ministra y del consejero de la que ha asegurado "no tener ninguna noticia" pese a que tras el encuentro se han hecho "anuncios relativos a la entrada del tren de alta velocidad a Bilbao". "Me consta que tampoco el alcalde de Vitoria tenía noticias de esa reunión, ni tampoco el de Basauri". De hecho, el alcalde de Basauri mostró de inmediato su contrariedad por tenerse que enterar por los medios de comunicación de los planes del ministerio de Transportes para su localidad. 

"No es el modelo de trabajar una cuestión que debe ser claramente interinstitucional", ha asegurado el alcalde de Bilbao, que ha señalado que él sí informó al consejero de la reunión que iba a mantener en en Madrid con la secretaria de Estado "invitando a que alguien de su equipo acudiera con nosotros para ir juntos Ayuntamiento de Bilbao y Gobierno".

No es la primera vez que Aburto y Arriola chocan con motivo del TAV.  Ya lo hicieron cuando Aburto se negó de plano a que hubiera estaciones provisionales para la llegada del TAV a Bilbao, lo que le sirvió también una polémica con su teniente alcalde, el socialista Alfonso Gil. 

Aburto, sin embargo, sí ha cambiado hoy su percepción sobre la estación provisional. Ha asegurado que tras el encuentro que ha mantenido con la secretaria de Estado de Transportes está claro que "queda garantizada la llegada del TAV de forma soterrada a Bilbao" y que "en ningún caso" la estación provisional de Basauri empezará a funcionar antes de que esté en marcha la construcción del túnel por el que tiene que entrar el tren en Bilbao y las obras del soterramiento de la estación.

Además, ha asegurado que el Ministerio se ha comprometido a que la licitación de la obra incluirá el soterramiento y a enviar en la próxima semana un  protocolo para que se firme un acuerdo interinstitucional en el que se marque "cómo va a ser la ruta para llegar al final de este proyecto". "Por fin, un acuerdo interinstitucional para avanzar en este proyecto, un acuerdo firmado", ha asegurado.

Ha anunciado, además que el Ministerio ha mostrado disposición a que la encomienda de gestión al Gobierno vasco "sea más amplia de la acordada hasta este momento, de tal manera que la propia estación en todo aquello que no sean vías, cambios de vías o seguridad ferroviaria, pueda ser ejecutado" por el Ejecutivo autonómico". "Creo que esta también es una gran noticia. El Gobierno vasco tendrá que responder a esta propuesta que el Ministerio ha puesto hoy encima de la mesa", ha asegurado.

Carrera entre partidos

El impulso a las obras de la Y vasca son una reclamación constante del PNV en cada negociación presupuestaria con el partido que esté en el Gobierno central en el momento. Lo fue con el PP y ahora lo es con el PSOE. De hecho, los nacionalistas ya habían colocado sobre la mesa para negociar las Cuentas la necesidad de que se garanticen las encomiendas de gestión para que el Gobierno vasco arranque las obras y luego se las 'cobre' vía descuento del Cupo.

El hecho de que la ministra anunciara ayer junto a Arriola que ya se está trabajando en esas encomiendas, puede facilitar el voto del PNV a los Presupuestos de Sánchez, pero escenifica también la carrera por no dar la imagen de que todo lo que se consigue para Euskadi es obra de la presión del PNV. "En el departamento llevamos mucho tiempo trabajando en estas encomiendas de gestión", han señalado desde la consejería que dirige Iñaki Arriola.

Lo cierto es que el primer punto que se puso sobre la mesa de negociación por parte del PNV para no presentar una enmienda a la totalidad a los Presupuestos fue el de la gestión íntegra del IMV, que también será gestionado por una consejería socialista, pero que fue un acuerdo que se ha presentado como fruto de la presión nacionalista al PSOE a las puertas de la votación  en el Congreso. Quizá ahora, con el TAV  se intenta evita el punto para el PNV en esta particular pugna entre ambos partidos.