Que los combustibles son quienes más están tirando de la inflación hacia los dobles dígitos que ya tiene en Euskadi es algo de lo que nadie duda. La gasolina y el diesel todavía cotizan ligeramente por encima de los 1,80 euros por litro pese a que el precio del barril de Brent está ya en cifras previas a la guerra de Ucrania y, sin embargo, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, este año moverse por las carreteras vascas cuesta un 47,8% más que el año pasado. Junto a los combustibles, habitualmente se habla de la alimentación y, en concreto, de productos como el aceite, la harina, los cereales, la leche o los huevos, todos ellos productos básicos y habituales en las casas vascas. Sin embargo, el famoso 'verano de la venganza' está incorporando un tercer actor al cóctel de la inflación: el turismo.

Era previsible que la subida de los precios alimentarios afectase a los precios de la hostelería, donde los precios del menú del día ya rondan los 13,5 euros en ciudades como Bilbao según la patronal nacional del sector. Sin embargo, los alojamientos son el segundo sector donde más están subiendo los precios. Hospedarse en un hotel este mes de julio ha sido un 30,7% más caro que hace un año. Tras tres meses de estabilización, el verano ha vuelto a disparar los precios -ya lo hizo en Semana Santa y en Navidades de 2021- de hoteles, albergues, campings y pensiones. Paradójicamente, esto está ocurriendo en un verano en el que Euskadi está superando las cifras de turismo de 2019 -las fiestas de Vitoria han sido la última demostración de la cantidad de turistas que están optando por el País Vasco este verano-, pero los consumidores están dejándose menos dinero que antes de la pandemia, síntoma del retroceso del consumo que los economistas prevén para otoño.

De hecho, los alojamientos son el segundo subgrupo según los datos del INE que más crece... solo superado por los paquetes turísticos. Ya son un 17,9% más caros que en 2021, han incrementado su precio este último mes en un 13% y están en máximos. El estallido de la guerra en Ucrania llevó a estos paquetes a cifras de deflación, pero en la Semana Santa remontaron y ahora están acelerando su ascenso de precios, que está siendo el más acelerado en términos interanuales durante los últimos meses. Por poner en perspectiva con la hostelería, la restauración acumula un 5,3% de inflación interanual mientras los hoteles han subido su factura casi seis veces más que bares y restaurantes. Los paquetes turísticos, el triple.

Por territorios, el crecimiento de los paquetes turísticos es idéntico en los tres territorios -17,9% para Álava, Bizkaia y Gipuzkoa-, pero en el caso de los alojamiento quien está liderando las subidas es precisamente el territorio que ya tiene precios más altos y que registra más demanda: Gipuzkoa. El territorio más occidental de los tres vascos, con destinos estivales como San Sebastián, Zarautz, Mutriku, Zumaia, Getaria u Hondarribia, acumula una inflación en sus alojamientos del 31,1%.