Tras la ordenación del plan de ordenación del Bilbao Metropolitano, ha sido el turno de Álava Central. Este martes el Consejo de Gobierno ha aprobado el nuevo Plan Territorial Parcial de Álava Central, que sustituye al aprobado en 2004 y se ajusta a las Directrices de Ordenación Territorial de la comunidad autónoma aprobadas en 2019.
Este marcará durante los próximos 16 años distintas actividades económicas y logísticas, medioambientales y urbanísticas de la zona. Entre ellas, recoge ciertas limitaciones para la implantación de instalaciones energéticas, en especial fotovoltaicas.
En concreto, se introducen un puñado de exigencias de autoconsumo mediante instalaciones solares en edificios de nueva planta con una superficie de más de 200 metros cuadrados en suelo no urbanizable.
Además, se delimitan zonas de localización preferente para instalaciones fotovoltaicas de carácter territorial que no pueden afectar a monte público ni a zonas de especial protección ni a suelos de alto valor agrícola, "lo que acota de forma significativa su implantación".
Fuera de esas áreas preferentes, esta nueva hoja de ruta contempla la posibilidad de nuevas instalaciones fotovoltaicas cuando la categorización del suelo lo admita, siempre que se respeten condiciones de integración territorial, entre ellas una distancia mínima superior a 500 metros respecto de núcleos urbanos o rurales, además de limitaciones específicas en cuencas visuales.
Excluyendo expresamente este tipo de instalaciones "en suelo no urbanizable de especial protección, pastos montanos y suelo no urbanizable de alto valor estratégico".
En resumen, y tal y como ha confirmado el Departamento, "existen diversos proyectos de energía solar que se verán afectados según su grado de tramitación por este nuevo marco normativo".
Los detalles del plan
Este plan afecta a una superficie de 3.000 kilómetros cuadrados en la que habitan más de 330.000 personas de varios municipios de Álava, entre ellos Vitoria, y dos de Bizkaia, Otxandio y Ubide.
Además, según ha detallado el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, se trata de un instrumento de obligada aplicación para los planes generales municipales que deberán adaptarse a estas nuevas directrices
Se prevé que el coste de aplicar todas las medidas recogidas en el documento supere los 1.200 millones de euros que serán sufragados por las administraciones implicadas.
Entre los 'entresijos' de este plan destaca especialmente un "arco de innovación" que conecta los polígonos de Gojáin, el Parque Tecnológico de Miñano y el entorno del aeropuerto de Foronda configurando "un eje continuo para la implantación de actividades avanzadas, logísticas y de alto valor añadido".
