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Cada vez son más los proyectos planificados o cogiendo vuelo en Euskadi que van a demandar un gran flujo de energía para ver la luz.

Ubicados en distintos territorios, la mayoría de ellos de carácter privado, miran con incertidumbre el millonario despliegue de red anunciado recientemente por el Gobierno vasco que estará previsiblemente en marcha antes de que finalice esta década.

Por el momento, y hasta que ese plan sea una realidad, la red eléctrica vasca se encuentra cada vez más al límite, hasta el punto que recientemente en una entrevista, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, aseguraba que "muchas compañías que desean ampliar sus pabellones o abandonar el gas para electrificar sus procesos productivos" se encontraban "con una red saturada", lo que, en muchos casos, suponía el bloqueo de inversiones industriales.

De 81 millones a 65

Lo cierto es que todo este contexto deja una pregunta en el aire: "Teniendo en cuenta los proyectos que se estaban desarrollando y acometiéndose en la comunidad en los últimos años, ¿se podría haber evitado llegar a este punto?".

Según una respuesta parlamentaria del consejero Jauregi al parlamentario del Partido Popular, Álvaro Gotxi, "para el año 2024, las inversiones previstas fueron de 81 millones de euros, mientras que para el año 2025 fueron de 65 millones de euros".

Esto es 20% menos de inversión en redes eléctricas en solo un año. Pese a esta disminución en la inversión, el consejero asegura que en ambos años se alcanzó dichas inversiones.

Red eléctrica Iberdrola

A esperas de la gran inversión

Con todo esto, los ojos de los impulsores de los grandes proyectos pendientes están ahora puestos en el gran montante anunciado por el Gobierno vasco e I-DE, la distribuidora de Iberdrola, para el año 2027.

Ese mismo año se superarán los 110 millones de inversión en redes eléctricas; un tercio de los 332 millones prometidos para el periodo 2027-2029. El 75% de los 110 millones se destinará al desarrollo y repotenciación de la red de distribución eléctrica, con actuaciones orientadas a aumentar su capacidad y robustez, mientras que el 25% restante se dedicará a la modernización y digitalización de las infraestructuras actuales.

Toda una apuesta que además se solapa con el incremento en más de un 40% la potencia de la red eléctrica de transporte de Euskadi, dentro de la Planificación de Redes Eléctricas 2025-2030.

"Necesarias pero no suficientes"

Sin embargo, y según el propio departamento, todo apunta a que este impulso "no será suficiente para cubrir la actividad de cerca de 117 grandes consumidoras industriales, pymes y otros consumidores".

Ya que "el ritmo de desarrollo de la red eléctrica aún no es suficiente y deberá seguir incrementándose en los próximos años para acompasar el crecimiento previsto de la demanda"; por ello, ha anunciado que continuará realizando el seguimiento de la ejecución de las inversiones.