Una comerciante prepara una bolsa de la compra de un cliente. /EP

Una comerciante prepara una bolsa de la compra de un cliente. /EP

Empresas

Euskomer estudia recurrir la "desproporcionada" reducción de aforo en comercios

Los comerciantes reclaman "una reflexión" sobre una decisión que se adopta "de modo general para diversos sectores que nada tienen que ver con el comercio y con los comportamientos que en él se llevan a cabo en el día a día"

26 julio, 2021 21:21

 La Confederación Vasca del Comercio (Euskomer), integrada por Aenkomer, Cecobi y la Federación Gipuzkoa Merkatariak, ha expresado su "malestar y preocupación" por la "desproporcionada" reducción al 35 por ciento del aforo en los comercios, que estudia recurrir.

Ante la decisión adoptada por el Consejo Asesor del LABI de reducir al 35% el aforo máximo permitido en locales comerciales, Euskomer ha difundido un comunicado en el que recuerda que el sector se ha comportado de manera "ejemplar" desde el inicio de la pandemia, y reclama "una reflexión" sobre una decisión que se adopta "de modo general para diversos sectores que nada tienen que ver con el comercio y con los comportamientos que en él se llevan a cabo en el día a día".

Destaca que tanto el personal como la clientela del comercio "no se quitan la mascarilla en ningún momento", por lo que la posibilidad de contagio "es prácticamente nula, tal y como se ha demostrado durante la pandemia, dado que no se ha detectado ningún brote específico ni se ha tenido que realizar cribado masivo alguno como consecuencia de un contagio en un comercio".

Esta medida va a suponer, según la Confederación, "un serio revés" especialmente para comercios que, por su pequeña dimensión, sólo podrán admitir a una persona en su interior, y además va a generar "una falsa sensación de inseguridad en los usuarios finales al acudir a un comercio de proximidad".

Por otra parte, Euskomer denuncia que muchos de los trabajadores del sector están más expuestos al contagio en sus desplazamientos en transporte público que en su puesto de trabajo.

Un aforo tan limitado podría acarrear, a juicio de la Confederación, la formación de colas en el exterior de los establecimientos, con lo que "se retraería la decisión de compra presencial en el comercio de proximidad e incluso podría estar fomentando la utilización de otros formatos comerciales, como Internet".