No sólo en Madrid llegan las quejas por la sorpresiva entrada del grupo saudí STC como principal accionista de Telefónica. Y es que en el PNV también plantean serias dudas sobre esta operación, por si en realidad fuera "más allá del interés comercial". 

Más en concreto, los jeltzales han preguntado al Gobierno sobre los mecanismos adicionales que prevé activar ante la entrada del grupo de telecomunicaciones saudí STC en el capital de Telefónica, ya que sospecha que este tipo de operaciones podrían "ir más allá del interés comercial".

Tal y como informa Europa Press, los nacionalistas vascos se han interesado por la compra del 9,9% del capital de la empresa española por parte del grupo saudí y, más concretamente, por el posicionamiento del Gobierno al respecto.

La operación ha convertido a STC en el mayor accionista de Telefónica, pero está exenta del escudo 'antiopas' del Gobierno, por el que se obliga a las empresas extranjeras a pedir la autorización del Ejecutivo si se supera el 10% del capital en una empresa estratégica.

Imagen de la sede de Telefónica junto a un semáforo. EP

Aún así, el PNV remarca que el Gobierno sí tendría que decir algo en este caso, al tener Telefónica vinculación con el sector de defensa, en el que ese umbral se reduce al 5%. En este sentido, los nacionalitas vascos quieren saber qué va a hacer el Ejecutivo para garantizar la defensa de los intereses estratégicos, especialmente ante este tipo de operaciones que, a su juicio, pueden "ir más allá de un interés comercial".

Preocupación

Y es que, el grupo nacionalista se preocupa por el hecho de que, en los últimos tiempos, ha quedado constatado un interés de países como Arabia Saudí, Catar o Emiratos Árabes Unidos por sectores estratégicos como la energía, el inmobiliario y ahora también el de las telecomunicaciones.

En opinión del PNV, estas operaciones podrían "acabar generando vínculos entre gobiernos democráticos y empresas que acaban siendo controladas por regímenes que no lo son", pudiendo además crearse "canales de influencia sobre los responsables europeos". A esto se suma la ampliación del bloque de los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) a Arabia Saudí, lo que creen que supone "una amenaza para la economía europea"