El absentismo laboral es una de las grandes preocupaciones que ronda entre los empresarios vascos porque, una vez más, pese a que la tasa de absentismo se ha visto reducida con respecto a 2022, Euskadi sigue siendo la Comunidad Autónoma con mayor absentismo laboral, un 8,6% en el segundo trimestre de 2023, según el último informe elaborado por Randstad Research. Una cifra que solo ha disminuido una décima si se compara con el primer trimestre, donde la abstención en el País Vasco se situaba en el 8,7%. 

Por sectores, el de servicios continúa presentando el número más elevado (8,9%) y coloca a Euskadi a la cabeza a nivel nacional. Por detrás, el sector de la industria (7,9%) —Euskadi en segunda posición por detrás de Cantabria (8%)— y el de la construcción (6,2%), donde el País Vasco cuenta con el mismo porcentaje que su vecina Cantabria. 

Son muchos los factores que fomentan el absentismo laboral. En el caso de Euskadi, las huelgas tienen bastante que ver, ya que es la comunidad donde más paros se llevan a cabo. Asimismo, en términos generales, el envejecimiento influye y es un hecho que cada vez la población es más mayor y la edad de jubilación, en muchos casos, se retrasa cada vez más. "Luego hay factores que no están contemplados en los estudios, pero que afectan a enfermedades de tipo musculoesqueléticas como la humedad o el frío", explica Antonio Moreno Ucelay, profesor y experto en prevención de riesgos laborales.

Antonio Moreno Ucelay / FUNDACIÓN SAN PRUDENCIO

La Ley de Prevención de Riesgo necesita actualizarse

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales está muy ligada al absentismo laboral porque "intenta evitar riesgos que generen accidentes laborales o que generen enfermedades profesionales". Sin embargo, desde su implantación en 1995, el mundo laboral ha cambiado significativamente, por lo que —señala Moreno Ucelay— es necesario llevar a cabo una actualización

Hoy en día, no todos los empleados trabajan en un mismo lugar, sino que cada vez es más habitual el teletrabajo, por eso es necesario "adoptar procedimientos que puedan cubrir esa vigilancia y prevención de los riesgos en un tipo de trabajo tan móvil y cambiante". Asimismo, es importante —recalca— tener en cuenta otros aspectos como a los trabajadores eventuales y la digitalización, entre otros. "Todo lo que disminuya la accidentalidad y mejore los factores psicosociales, supone menos bajas, más compromiso, sentirse mejor con la empresa y trabajar más a gusto y eso reduce el absentismo", indica el profesor. 

Trabajador de la construcción

Cuidar la salud del trabajador

Pese a que cada vez la sociedad está más concienciada en la necesidad de cuidar la salud de los trabajadores, lo cierto es que las medidas en las empresas no son tan habituales salvo algunos casos. Desde la experiencia de Antonio Moreno, la creación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales "fue una antes y un después" pero, con el paso de los años, confiesa que ha notado una "pequeña relajación".

En ello, ha tenido bastante que ver la pandemia. "El propio covid ha hecho daño. Ha paralizado la actividad, muchas empresas han cerrado y otras han reajustado la plantilla. Se ha producido una especie de retroceso empresarial y la economía también ha sufrido. Cuando a una empresa le cuesta llegar a fin de mes, está más preocupada por eso que en concienciarse sobre temas como, por ejemplo, la salud mental". 

Con esa conciencia cada vez más presente entre los ciudadanos, es momento de "implementar el control de los factores psicosociales", algo que, salvo ejemplos muy encomiables, se lleva a cabo en pocas empresas, pero que Moreno Ucelay confía en que repunte a partir de 2024. Una cuestión primordial para reducir el absentismo y aumentar la eficiencia.