Laboral Kutxa lleva tiempo trabajando en clave interna para poder dar con garantías el salto a la Champions League del sector financiero. Muy cerca del umbral de los 30.000 millones de euros en activos, de rebasar ese volumen la cooperativa de crédito pasaría a estar supervisada directamente por el Banco Central Europeo (BCE), lo que de facto supone colarse prácticamente en el 'top 100' de la banca continental.

No se accederá a ese selecto grupo en 2024, según confirman fuentes de la entidad a Crónica Vasca, ya que el volumen total de activos gestionados seguirá muy cerca del nivel del pasado año, en el entorno de 28.000 millones. Esta proximidad con la frontera marcada por el supervisor europeo puso en funcionamiento la maquinaria para preparar la entidad a todos los niveles para ese salto, que se acabará produciendo tarde o temprano, seguramente no dentro de mucho tiempo.

En esa clave trabaja Laboral Kutxa, tal y como remarca Txomin García, que deja la presidencia este final de año (asume el relevo Adolfo Plaza), en una entrevista con la revista del grupo Mondragon Tulankide. "Laboral Kutxa está en disposición de pasar en los próximos años a entidad significativa (para el BCE según volumen de activos) y meterse en el selecto ranking de las 100 entidades más significativas de la UE. Este paso supondrá un reto de adecuación interna muy importante para responder a un nivel de supervisión mucho más exigente, algo en lo que ya estamos trabajando", señala García en la entrevista.

Txomin García dejará la presidencia de Laboral Kutxa este final de año

Un perfil 'diferente'

Hay que tener en cuenta que, una vez se materialice, el salto llevará a la cooperativa de crédito de Mondragon a competir en una liga con los grandes transatlánticos del sector (Kutxabank ya pertenece a este grupo; también BBVA) en el que la etiqueta de cooperativista desde luego es una 'rara avis'.

"Nos encontraremos en un entorno predominantemente capitalista en el que no se ha tenido muy en cuenta otros modelos distintos como el de las Entidades de Crédito Cooperativas", dice García, que afirma que la adaptación supondrá un reto en todos los sentidos.

A nivel regulatorio, en todo caso, hay una línea de continuidad entre la vigilancia que ejerce el BCE y los bancos centrales de cada país (Laboral Kutxa es la entidad de mayor tamaño controlada a día de hoy por el Banco de España), con lo que no se esperan tampoco grandes estridencias. La entidad vasca seguirá trabajando este próximo año para estar en las mejores condiciones en caso de que el salto se produzca para 2025.

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